Hola de nuevo
Llevo un par de semanas sin entrenar de continuo. Primero porque terminé la temporada justo cuando empezaban mis vacaciones y luego porque me he puesto mala. Volví a entrenar el lunes y después a trabajar. Entrenando no me encontraba muy bien, como cansada y trabajando fui perdiendo la voz gradualmente hasta que el martes me desperté sin poder decir ni una sola palabra. Además de no poder trabajar, tuve que dejar de entrenar. Además el martes me desperté como con muchas agujetas y el miércoles estaba destrozada. Resulta que debió ser un virus porque me pasé el día en el sofá.
En fin, que ya dejo de llorar jijiji. La reflexión que quiero hacer con todo esto es que en la vida surgen contratiempos, situaciones que nos cambian los planes, épocas más difíciles, etc. En mi caso, no entrenar me estresa, porque a parte de para estar bien físicamente, lo hago para estar bien mentalmente. Además, tengo muchos planes de cara a la temporada que viene, y aunque mi situación personal no es la mejor, creo que hacer cosas interesantes solo cuando todo te cuadra es, primero de todo imposible porque siempre surge algo, y un error porque plantearte objetivos es lo que hace que tengas ganas de seguir luchando.
Dicho todo esto, hay que ser realista y no angustiarse por no entrenar todo lo que te gustaría. Hay que saber aceptar lo que nos viene y una vez aceptado, pensar en cómo hacer para mejorar tu situación. En mi caso, al ponerme mala decidí no correr por no irritar más la garganta que necesito para trabajar, pero dedique un par de días a hacer gimnasio y ejercicios de fuerza de piernas para evitar lesiones que me mandó el fisio en su momento. Aproveché y baje a la niña en bici a la escuela y luego me di un paseíto más largo para volver a mi casa.
También es importante el descanso y adaptarse
Soy consciente de que a lo largo de la temporada no va a ser la única enfermedad que voy a tener (y más teniendo una niña pequeña en la escuela) y que tomarme mi tiempo para escuchar a mi cuerpo y descansar seguramente sea mejor opción que forzar las cosas y acabar quemándome. Es también parte del entrenamiento saber cuándo hay que descansar.
Creo que esta filosofía se debería aplicar a las lesiones también. Si tuviese la mala suerte de lesionarme esta temporada, tendría que tratar de gestionarlo de la mejor manera y usar sobre todo la cabeza para no empeorar la situación. No es resignarse sino ACEPTAR y a partir de ahí ACTUAR. Si te resignas, no haces nada, si aceptas, no te quedas bloqueado en la emoción y eres capaz de pensar de manera práctica para resolver el problema.
Este agosto, mi hija termina la escuela y estará conmigo por las mañanas, lo que hará que tenga que hacer cambios en mis rutinas y entrenar antes de que se despierte. Creo que el plan será despertarme a las 5 o antes, dependiendo de la duración del entrenamiento, pero como la idea es en octubre correr la media maratón de Valencia (con lo que concluyo el circuito nacional plátano de canarias) no puedo perder entrenamientos. Seamos realistas, me va a costar levantarme, pero también agradeceré el fresco de la mañana.
Pues sin mucho más que decir, os animo a que en la vida veáis los obstáculos con ACEPTACIÓN y hagáis planes de ACTUACIÓN.

No hay comentarios:
Publicar un comentario