viernes, 10 de abril de 2015

Reflexionando

Hoy ni siquiera tengo ganas de escribir, pero me he dado cuenta de que la ultima vez que escribí fue el lunes y tengo esto muy dejado. No es por que se me olvide o me de pereza, es que no tengo tiempo. Tengo las horas de los días contadas para hacer todo lo que quiero. Aunque no trabaje y la gente pueda pensar que me tiro el día en mi casa a la bartola menos cuando salgo a correr, no es verdad.

Actualmente estoy sometida a bastante estrés porque tengo mucho que hacer y solo 24 horas. Mis estudios son mi trabajo, y por eso tengo que estar toda la mañana y parte de la tarde estudiando. Entre estudio y estudio busco un hueco para salir a correr, ir al gimnasio o nadar, porque me he comprometido con ciertas cosas y tengo que entrenar.
Además cuatro días a la semana tengo entrenamientos de fútbol, en los que se me van alrededor de 3 horas del día. Es por eso que me molesta cuando no se aprovecha el tiempo o llegamos tarde. Lo siento, pero no lo puedo evitar. Me encanta el fútbol, pero mi físio ya me lo dejó claro, "haciendo fútbol veo muy difícil que puedas entrenar para una maratón, un triatlón o cualquier reto que requiera entrenar más tiempo del que haría una persona que solo corre por estar en forma".






Acepto que he elegido el fútbol frente a otras cosas. Acepto que por entrenar las dos cosas a la vez tenga las piernas como si me fuesen a estallar, que me duelan como un demonio, lo acepto, pero es por eso que muchas veces me sienta mal que no se tome en serio los entrenamientos. Entiendo que es un problema mio, y no puedo decepcionarme porque me parezca que se podría hacer más, que podríamos ser mejores, porque no somos profesionales y cada uno tiene su vida. Es normal que la gente solo venga a pasar el rato, porque les guste el fútbol y quieran tener un rato agradable de ejercicio para olvidarse del trabajo o las clases. Sé que es mi problema, que como dice mi madre, siempre he exigido mucho a todo el mundo, siempre he exigido que todo el mundo piense y actúe como yo, y eso tampoco es justo para los demás.
¿Qué queréis que os diga? Soy humana y soy como soy. Me equivoco como todo el mundo y hay cosas que no puedo cambiar. Por mucho que lo intente, hay cosas en las que soy muy perfeccionista y espero que la gente lo sea igual.

La respuesta a todo esto, y lo que muchas veces me pasa por la cabeza es lo que mi buena amiga Diana dice con toda la razón del mundo "La vida es dura".

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