Cuando en la vida se nos presentan problemas siempre podemos elegir que vamos a hacer. Podemos decidir que no es justo, que no hay derecho, el mundo está en contra nuestro, todo es una mierda, menuda putada, ¿por qué a mi?, ¿qué he hecho yo para merecer esto? y demás pensamientos que creo que todos habremos tenido en algún momento. Es una posición totalmente comprensible y que se consideraría lo normal en una persona a la que acaban de dar una mala noticia. Se podría llamar lo siguiente a la fase de negación, que es la de enfado. Te enfadas con todo el mundo y te auto-compadeces porque joder pobrecita yo.
Es verdad que hay situaciones que son verdaderas putadas, pero creo que como todo en esta vida, siempre hay algo a lo que aferrarte, algo que puedes sacar bueno de cada situación. Es una forma sana de afrontar la vida, porque la otra manera no te aporta nada más que sufrimiento.
Ante las malas noticias, podemos elegir cómo sentirnos, podemos elegir cómo me voy a comportar de cara a ese problema y cómo voy a afrontarlo para poder seguir siendo feliz y no amargarme por una cosa o por otra.
Por mi parte, cuando se me presenta un problema o una situación en la que me siento vulnerable, insegura, deprimida... no voy a decir que siempre reaccione bien, pero al cabo del tiempo acabo tratando de buscar otras cosas de mi vida que compensan eso malo y que hacen que me sienta feliz a pesar de la adversidad.
Me siento una persona querida, orgullosa de mis familiares y amigos que me apoyan en todo lo que hago, que se preocupan y sufren conmigo. Me siento valorada por mi entrenador que creo que tiene confianza total en mí. Me siento realizada a nivel físico y mental. Amo a mi perra y creo que es el animal más bonito del mundo. Disfruto con el deporte y ejercitándome al aire libre. Adoro donde vivo, con quien vivo y cómo vivo. Creo que esa es la clave de todo. Lo que hace que adore mi vida no soy yo sino las personas que forman parte de ella, a las que quiero y admiro por diferentes motivos pero que todas aportan algo a mi forma de ser y de vivir la vida.
Es por esto que hoy quiero dar las gracias a todos los que forman parte de mi vida, aunque no las vea todo lo que querría o nos hayamos separado porque cada una tenemos nuestras vidas y estamos muy liadas para vernos pero siempre que hablamos es como si no hubiese pasado el tiempo.
Siempre se puede estar mejor, pero desde luego prefiero no estar peor y siempre puede ser peor, así que hay que valorar las cosas como son y que dentro de lo que cabe, no estamos tan mal, ¿No?
¡Esa es mi chica!. La alegría de la huerta.
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