viernes, 28 de noviembre de 2014

¡Llueveee!

Madre mía, ¡que día más malo! No solo llueve constantemente sino que además hace un frío de quedarse en la cama metidita y no salir hasta primavera.
A pesar de todo, y como una tienen un vicio que satisfacer, la lluvia es el momento ideal para salir a correr. Hay varias razones para ello.
La principal es que hay menos gente por la calle, a pesar de que los que te encuentras llevan unos paraguas saca-ojos que no saben controlar.
Además a causa de la lluvia se te olvidan los dolores de piernas al estar más preocupado de no mojarte mucho. Está claro que la ducha de después es mucho más gratificante, meterte ne la ducha calentita después de tener el cuerpo helado y cansado no tiene precio.
Y por supuesto, que no se me olvide, la razón más importante es que la gente te mira y dice "menuda loca, corriendo un día como hoy" que es lo que todos los corredores nos esforzamos en difundir "¡Estamos locos!".


Prefiero mil veces salir a correr lloviendo que con calor. No me refiero al calor de 25 grados totalmente soportable, sino al calor de los meses de julio-agosto en Madrid. Ese calor. Bueno, pues a pesar de todo, y para que no se os olvide que tratamos de reflejar nuestra locura, he visto corredores ejercitarse a las cuatro de la tarde, con 45 grados a la sombra, a pleno sol.
Mira que me gusta correr, pero les miro pasar y me temo lo peor porque me parece una burrada. Es que lo que la gente no sabe es que da igual que tengas 20 años y estés en forma, si hace ese calor puedes morir de un golpe de calor y se acabó tu vida, tus 20 años, tus musculitos, tu marca personal, todo. Esta creencia estúpida de "es que, cuanto más sudo más adelgazo" mmm no... cuanto más sudas más te deshidratas y más posibilidades tienes de sufrir como mínimo un calambre.
Así que sinceramente, que llueva, que llueva, ¡que a mi me gusta chapotear!

¡¡Feliz Viernes y Feliz Fin de Semana!!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Postureo

Hoy vienen mis padres por la noche para quedarse hasta el domingo. Me encanta cuando vienen pero a la vez me da pereza porque evidentemente me esfuerzo más en tener la casa limpia. Si, nos hemos pasado el día limpiando la casa de arriba abajo. No solemos tenerla mal, pero en fin, son padres.
Entre aspirador y fregona he sacado tiempo para ir a correr. Hoy tocaban 8 km y tenía que hacerlos porque ayer al final no pude hacer los 5 que me tocaban por la tormenta del final de la tarde.
Cuando he terminado de correr me he hecho una "selfie" para twitter y he pensado en el tema tan de moda hoy en día, el postureo.
Es cierto que los corredores con esto de las redes sociales nos hemos vuelto unos pesados con las fotos pre-post carrera, entrenamientos compartidos por nike plus o demás modos de decirle a la gente "oye, mientras estabas rascandote el ombligo yo he salido(si, con este frío del demonio) y me he hecho 8 kilómetros a un ritmo de la leche". No creo que la intención de todos sea restregarle a la gente lo vaga que es, que hay gente que lo es y mucho, sino decir "que si yo puedo, tú también puedes". Al menos esa es mi intención.



A mi me pasa, de ver gente compartir sus carreras o sus fotos y motivarme a salir a correr yo. Me encantaría que algún día alguien diga "¿sabes qué? he empezado a correr porque me dabas envidia, yo también puedo". Es lo que nos da la tecnología, la posibilidad de inspirar a otros a hacer algo.

Después de tanto buen ejemplo os dejo meditando que me voy a pillar un dunkin donuts para merendar... ¡que me lo he ganado leche!

Podéis comentar y compartir si os mola y os querré eternamente, tanto que si me hago famosa os daré una parte de mi fama y os ayudare a ser famosos también y fundaremos una ciudad de famosetes donde demos asco a los demás.
Un besazo

martes, 25 de noviembre de 2014

Disfrute total

Son las 12 de la mañana y me toca hacer 1 hora de bici. No se si bajarme al gimnasio o salir directamente a la aventura. Miro el día y me decido por salir a disfrutar el entrenamiento a tope. A pesar de que creo que haciendo "rodillo" he mejorado un montón (bici estática que no es lo mismo, pero suena más pro y estática suena a abuelita), ya habrá días de lluvia y nieve por delante para quedarme en casa.
Me pongo la ropa de bici, conecto el gps del móvil para que me diga lo que llevo y me lanzo a la calle. Hace un día de p..m... Tanto que hay gente por todos lados. La zona donde entreno, los llamados chopos de San Fernando están hasta arriba. Me pregunto qué hará toda esa gente que no trabaja y está aquí...¡pues como yo! Imagino que los que me cruzo trabajarán por la tarde, tendrán su propio negocio, estarán jubilados o lo peor... estarán en paro. Creo que el deporte es un gran sustento psicológico para ese tipo de gente, porque sin salir a correr o con la bici tal vez estarían en casa pensando demasiado, lo que a veces no es bueno.


Prosigo mi camino comiendo bichos, "bien, así no me dará una pajara" me río por dentro por no morir del asco. A pesar de los bichos lo disfruto muchisimo. disfruto la velocidad, el paisaje, mis pensamientos, la música que sale del auricular izquierdo que tengo puesto con música cañera. Me voy enamorando poco a poco de la sensación y. por qué no, del dolor de las piernas que me piden que me relaje un poco, pero no puedo. Ya no hay quien me pare, soy una bola de luz, una ciclista de élite, soy un...mierda, un semáforo. Aprovecho para estirar un poco las piernas y las miro con cara de "os fastidiáis, vais a seguir y además os voy a hacer subir hasta casa montada en bici".
"nooo, hasta casa noooo" parece que se quejan. Y es que para quien no me conozca bien, vivo en una colina, por lo que vaya por donde vaya tengo que subir unas cuestas brutales. No me vienen nada mal para entrenar (siempre veo lo positivo, si).
Las cuestas me cuestan bastante (de ahí su nombre creo yo), pero cuando llego al plano final que entra en mi calle la sensación es gloriosa, ¡y la ducha de después será brutal!

Finalmente, llego a casa después de 1:07 horas de disfrute en la que he hecho 17,68 km.

Creo que me estoy enamorando...

lunes, 24 de noviembre de 2014

Inflexiones

Yo también tengo días en los que odio a todo el mundo, en los que no me siento nada inspirada y me agobia todo. Hoy se podría decir que estoy teniendo uno de esos días. Ya imagino a la gente en plan "uy, pobre, tiene la regla". Os puedo asegurar que no es eso. Yo me lo intento explicar como una forma que tiene mi cuerpo de equilibrar todo el buen humor y paciencia que acumula a lo largo de días. Llega un momento en que paso de estar en un ciclo alto de buen humor a estar en un ciclo bajo de mala leche.

Todo esto viene acompañado de la sensación inexplicable de estar enferma. Me escuecen los ojos, al salir a la calle el sol me deslumbra, me cuesta caminar... Tengo la tentación de evadir toda responsabilidad y dejarme caer en la dejadez.


Hace unos años, me pasaba muchos días así. No reaccionaba, era suficientemente vaga como para permitirme esa actitud. Así me paso, la carrera se me atascó, no hacía ningún deporte y alcancé los 68 kilos de peso (mido 1,64 m). Sé que no es tampoco mucho, pero he hecho ejercicio toda mi vida y verme así me dio mucha vergüenza.

Hoy en día me controlo bastante mejor, pero me parece que siempre quedará algún resquicio de esa persona que era antes. Imagino que es como los drogadictos, por mucho que hayan dejado la droga, siempre serán drogadictos porque siempre tendrán la tentación de consumir, nunca están completamente curados.
Hoy en día me acabo convenciendo de hacer lo que tengo que hacer, aunque me cueste lo mio, acabo haciéndolo y ¿sabéis que? Pues que es muuuuy gratificante cuando has terminado.
Con todo esto lo que quiero decir es que todo el mundo tiene días malos y días peores, pero depende de ellos mismos cómo acaban esos días. Habrá algunos que finalmente te dejes llevar y tengas un día de sofá y manta, pero lo que cuenta es que esos días no sean los que dominen tu rutina. Todo el mundo tiene derecho a caer alguna vez pero se demuestra lo que realmente eres cuando eres capaz de levantarte y continuar con tu empeño.
Que tengáis un feliz día.


viernes, 21 de noviembre de 2014

Asuntos pendientes

Mierda, menuda mierda. El día 30 de noviembre iba a correr la carrera "ponle freno", y digo iba porque me coincide con el partido de fútbol de esa semana. Está claro que no tengo más opción que ir al partido,  en ningún momento lo he dudado, pero me da mucha rabia que no pueda correrla.
La carrera "PONLE FRENO este año cumple su sexta edición, cosa que no es de extrañar, ya que el recorrido es bastante interesante. La prueba de 5 km discurre integra por el retiro y la de 10 se adentra en las calles del centro, algo que si no se ha hecho con anterioridad es altamente recomendable por su belleza. Además, todo el dinero recogido por las inscripciones se destina a dos proyectos en favor de las víctimas en accidentes de tráfico. Esta edición recauda fondos para crear una piscina terapéutica para lesionados medulares,y para investigación en neurociencia aplicada para mejorar la seguridad vial. Si queréis saber más para apuntaros el año que viene o donar meteros en www.antena3.com/ponlefreno.


Pero no es solo eso lo que hace que para mi tenga algo especial. Es como el hito que marcó mi vida corredora, el antes y después.  En el año 2012 me apunte a la carrera de 5 km para ver si podía terminarla y para acompañar a unos amigos. Aunque estaba en forma, todavía no corría regularmente y no estaba enganchada. Una semana antes de la carrera me lesioné el cuádriceps en un partido y no pude correrla. Tuve que esperar a mis amigos en la meta y ver lo felices que eran al haber terminado. Sinceramente, era un poco frustrante.  Aún así, el ambiente me enganchó. Quedé tan encantada que me apunté a la san silvestre de ese año y empezó la locura de correr.
El año siguiente dije que me apuntaría y terminaría la carrera, pero cuando fui a inscribirme ¡se habían acabado las inscripciones! No me lo podía creer. Decepción total.
Este año logré apuntarme el primer día que salieron las inscripciones y creía que por fin podría correrla...error. Mis compromisos impiden que este año finalice asuntos pendientes con la "PONLE FRENO" pero espero que el año que viene pueda darle un buen repaso a la cabrona que se me resiste.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Matada

Hoy hace un día expetacular. El sol brilla y la temperatura es bastante alta para el mes de noviembre. Hoy me toca hacer bici, una hora o hora y diez minutos. Pero pienso en salir con la bici en vez de ponerme en la estática.  Se lo propongo a Cris y me dice que por ella bien, y que si nos vamos hasta Torrejón.  Como nos apuntamos a un bombardeo sin pensarlo mucho cogemos las bicis y nos lanzamos a ello.
Me llevo la GoPro y hago videos por el camino. El paisaje es precioso y lo disfrutamos muchísimo.  Hay alguna que otra cuesta, y que el suelo sea de gravilla no ayuda. A la hora empezamos a estar cansadas...y no llevamos ni la mitad. Tenemos un destino fijado, queremos llegar al parque Europa.  Además pesar del cansancio seguimos disfrutando las vistas. Nos cruzamos con una chica a caballo que nos saluda. El caballo era enorme, y precioso.
Empezamos a ver el parque Europa y empezamos a reírnos del dolor de piernas. Hacemos un alto para hacernos una foto y beber agua. Nos quejamos de la falta de luces que hemos tenido al no traernos dinero para comprar algo en el camino. Decidimos regresar antes de que se nos haga tarde para comer. La vuelta parece más fácil pero no podemos subir las cuestas que llevan a la casa.
En total, 2 horas y 40 minutos y 30 kilómetros. Y esta tarde tenemos que entrenar...
¡Me parto!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Motivaciones

Hace un frío que pela. Pienso en el significado de la expresión y creo que se refiere al modo en que se te pelan las manos y los labios cuando hace mucho frío. Es por eso que me pongo guantes y me cuido de abrigarme bien. Son las 10:30 y ya hace sol, pero no lo suficiente como para que el cuerpo se te caliente.  Aún así, al ir corriendo siento como el sudor empieza a surgir.

Hay momentos en los que me cuesta mucho seguir corriendo. Podría parar y seguir andando, podría volver a casa y punto. No, no puede ser. Así no se consigue nada. Así nunca voy a avanzar. Busco en mi mente maneras de mantenerme en marcha y continuar. Primero me imagino a las figuras que me inspiran y lo que habrían hecho, ellos habrían continuado, por supuesto. Cuando esto me empieza a fallar imagino a mis amigos animandome,  diciéndome que no me pare, que continúe.  Cuando se me hace aún más difícil me concentro en la música,  en lo que dice, en lo que significa. Llegado el punto en que me duelen tanto las piernas que empiezo a pensar seriamente en pasar, paso a lo más radical de todo, imaginarme a la gente que alguna vez me ha herido comentando que seguro que me rindo, riéndose de mi, mirándome con superioridad. Puede que haya gente que piense que no es sano, pero es el único momento en el que pienso en ese tipo de gente, además siempre me funciona, en mi mente me alejo de sus risas y críticas continuando, esforzandome,  sufriendo pero con orgullo.
Lo que intento decir con esto es que en momentos en los que lo dejarías todo, tu cabeza tiene la llave para que des aún más de ti. La cabeza es una poderosa máquina que puede hacer que triunfes pero también puede convencerte para que pares, para que creas que no eres lo suficientemente buena para hacer algo grande. Es difícil entrenar el cuerpo, pero más difícil es entrenar la mente, pero como todo, se puede entrenar perfectamente con tiempo y dedicación.

martes, 18 de noviembre de 2014

Sacrifcios

Hoy no me apetece correr. Tengo que hacer solo 5 kilómetros pero no paro de darle vueltas a ver que excusa me pongo para no salir. Hace frío, ayer entrene, también tengo que descansar, por la tarde tengo que hacer bici y lo compenso... pero algo en mi interior me sigue diciendo, "anda, no seas vaga y sal. Si sabes que lo que más cuesta es cambiarse la ropa y luego todo va rodado", así que sin pensarlo mucho, como una autómata, me pongo la ropa de correr. Las zapatillas...um...hoy mis preferidas para motivarme. Ay que viejitas están, a ver que hago cuando las jubile...



Después de un rato de calentamiento y lubricación de articulaciones estoy en la calle corriendo con Cris a mi lado. La he sacado casi a regañadientes, pero sé que después se sentirá bien. A diferencia del domingo, los kilómetros no pasan tan rápidamente y se hace un poco largo. Decido no mirar el reloj durante el trayecto y simplemente mirar el paisaje. Al final no puedo evitarlo. Llevamos un ritmo lento y aún así nos cuesta, se nota que estamos cansadas.
Hace poco leí en Internet alguien que decía una gran verdad "Si llueve, entrena. Si nieva, entrena. Si hace frío, entrena. Si hace calor, entrena. Sobre todo, si estás cansado, entrena". Me parece un gran comentario que refleja el sacrificio de muchos que tienen que entrenar cansados, entrenar para superar el cansancio, para acostumbrarse a seguir a pesar de que el cuerpo te dice que no quiere seguir. Habrá a quien le parezca una locura, pero a mi me produce admiración y espero llegar algún día a ser como ellos. A tener tal fuerza, ya no de voluntad, sino de sacrificio que continúan corriendo a pesar de todo.
Por la tarde hago una horda de bici de estas que sirven para hacer spininng mientras veo videos de la Cape Epic. Me dan una envidia brutal. Sé que para hacer algo así hay que estar muy preparado, hacer un buen equipo y demás, pero no puedo evitar pensar ¿y si...? no, primero que no tengo dinero y segundo que me tendría que volcar aún más sacrificando algunas cosas que no se si quiero sacrificar...

En fin, por soñar que no quede, estoy mirando precios y posibilidades. ¡Yo entreno por si acaso algún día me animo!

lunes, 17 de noviembre de 2014

La importancia del tiempo

Ya son las 4 de la tarde y todavía no he hecho nada de ejercicio, y es que a pesar de  que esta noche tengo entrenamiento de fútbol, hoy me tocaba nadar y hacer un poco de pesas. Lo de las pesas aún hay tiempo, pero nadar lo doy por perdido. Tengo que reconocer que es lo que tiene haberme quedado en la cama más de la cuenta.
Después de comer me he planteado de nuevo mis horarios porque está claro que si me cuesta tanto cumplirlos es que algo va mal. Estoy intentando aplicar la fórmula de 8 horas de sueño, 8 de trabajo y 8 para mi. Vamos a ver cómo va más o menos.
Realmente no necesito 8 horas de sueño porque he notado que con 7 horas me encuentro más despejada y mejor. Hoy me siento como atontada y con los ojos pesados durante todo el día, lo que quiere decir o que me estoy poniendo mala o que he dormido demasiado, esperemos que sea lo segundo. Cada persona tiene un ritmo de sueño, por lo que si descubrís cuál es vuestro tiempo óptimo de sueño podréis sacar más partido al tiempo que invertís en la cama.
8 de trabajo, que en mi caso como no trabajo serían de estudio, que es mi trabajo virtual. Como no tengo que ir a ningún sitio porque estudio por la UNED pues nada, 8 horas de estudio  para ser realista normalmente llego a 6 horas, 3 por la mañana y otras tantas por la tarde.
Las 8 horas para mí quedan finalmente en 11, que entre duchas, comidas y desplazamientos tampoco penséis que van a quedar muchas en bruto. Descontando 1 de sacar a la perra, 1 por cada comida (3 comidas al día) y media hora de ducha(que redondeamos a una hora por si las moscas) nos quedan las 6 que se proponían para mi. Pongamos que dedico 4 horas a ejercitarme al día (contando desplazamientos y cambiarme de ropa), solo me quedan 2 horas de descanso. Puede parecer mucho pero creedme que se van a nada que miras algo en Internet o lees en la cama o ves un video en youtube (o escribir este blog).

A lo que voy con todo esto es que soy consciente de que pierdo mucho tiempo en tonterías, por lo que voy a volverme más eficiente y tomar consciencia de mi tiempo invertido en cada cosa.
También reconozco que dedico bastante tiempo al deporte, pero no debería ser un problema, ya que es en lo que invierto el tiempo para mi.
Si pensáis como yo, que se nos va el tiempo sin sentirlo, os recomiendo que probéis a hacer un día lo que he hecho yo. Apuntad lo que hacéis y el tiempo que invertís en ello. Seréis conscientes de la cantidad de minutos que perdéis en cosas que tal vez os viene mejor hacerlo en otro momento o directamente no hacerlas.
Madre mía, ¿ya es esta hora? ¡Os dejo!

domingo, 16 de noviembre de 2014

Un domingo cualquiera

Son las 7 de la mañana y suena el despertador. No he dormido apenas pero me despierto despejada y lista para desayunar. Hoy, a pesar de ser domingo toca madrugar para ir a la carrera del derbi de las aficiones. Estoy un poco mosqueada porque al subir las escaleras me molesta la rodilla. Anoche me acosté con dolor pero no le di importancia porque me pude hacer daño en el partido. "Será un golpe" pensé, pero al subir noto como el músculo dolorido me grita al hacer fuerza para doblarse. "Pues me sigue doliendo la rodilla, es un dolor muy raro", le comento a Cristina,  que va a venir a correr conmigo. Ella está con dolor de cabeza y cansancio. Estoy segura que esta pensando, como yo, que igual no deberíamos correr. Nos callamos mientras seguimos preparándonos para salir.
Cuando llegamos allí el frio hace su entrada nada más abrir la puerta del coche. Tenemos las sudaderas y abrigos ya metidos en la mochila para el ropero así que nos apresuramos a meternos entre la muchedumbre que espera que se dé el bocinazo de salida. Comenzamos a correr al cabo de un rato en el que me fijo que, como yo, todos los que tengo alrededor están con el brazo en alto para coger señal de gps. No hace falta ser un profesional para manejar esos aparatos del diablo que te someten a la tortura de mantener el ritmo. Increíblemente los kilómetros van pasando rápidamente a nuestros pies mientras disfrutamos de las maravillosas vistas de la capital un frio domingo de noviembre.
Merece la pena el esfuerzo y no echarse atrás cuando lo más fácil habría sido quedarnos durmiendo. La sensación de después de haber cumplido lo que te habrías propuesto no es comparable a haberse quedado en la cama un rato más,  al menos, no lo sabré nunca porque pienso salir a cumplir mis retos pase lo que pase.

Os reto a todos a cumplir lo que os proponéis a pesar del esfuerzo y lo que podéis perder. Si os lo habéis propuesto es porque merece la pena, y si no merece la pena buscareis otra cosa, pero el ser humano es inquieto por naturaleza y si no se contenta con algo busca más.