Me estoy vistiendo para ir a entrenar. Elijo cuidadosamente la ropa que voy a llevar y me aseguro de que conjunte perfectamente. Poco a poco han ido pasando las semanas desde aquel fatídico día en que me lesioné rompiéndome el bíceps femoral. Poco a poco y con paciencia he ido haciendo reposo, acudiendo al fisio casi a diario y tratando de hacer estiramientos y ejercicios que no fuesen en contra de mi recuperación. Aún recuerdo la frustración de no saber lo que tenía y el consuelo agridulce de por fin tener un diagnóstico pero no un tiempo determinado de recuperación. El miercoles de la semana pasada ya me dieron el "alta" para que empezase poco a poco mi vida normal, siempre con cuidado.
Es un momento del día especial, único, me estoy poniendo las medias y empiezo a adelantar lo que voy a hacer. Tengo casi 30 años, mujer y me apasiona el fútbol. Me encanta ir a entrenar y jugar partidos. Además lo veo siempre que puedo en la tele.
Los días de partidos tengo mis rutinas y cosas que no pueden faltar. Mi ensalada de pasta para comer, con todo lo que encuentre en la nevera, pasar la mañana bebiendo agua, bajar a sacar a la perra y acercarme a ver jugar a los chicos en los campos de debajo de mi casa, mi lista de música mientras me ducho y preparo para el encuentro. Y por supuesto, asegurarme veinte veces de que tengo todo metido en la mochila, incluido papel higiénico.
Soy la capitana del equipo, lo cual, en nuestra liga no significa más que firmar, pero para mí es una responsabilidad. Tengo que representar a mi equipo lo mejor que pueda, tratar de lidiar con los problemas y que seamos un grupo lo más unido posible. Es una labor muy dificil, y aunque admito que no siempre se puede llevar todo el mundo como hermanas, en el campo tenemos que ser una. Está claro que en muchas ocasiones no está en mi mano mucho de lo que pasa pero aún así siempre me siento con esa carga. No es por ser capitana o no, es por mi modo de ser. Me gusta hacer las cosas bien, y un deporte de equipo tiene que ser lo más divertido posible, pero con compromiso y solidaridad.
A pesar de eso, como he dicho, en nuestra liga no se puede exigir mucho a la gente y lo que se trata de buscar es el entretenimiento. La gente puede no entender que alguien con mi edad o más (porque pienso seguir todo lo que pueda) se involucre tanto en estas cosas, sobre todo en fútbol. Lo más importante que creo que tenemos que aprender todos es que no importa lo mayor que seas, que no sea un deporte para chicas o que esté incluso mal visto que a las mujeres nos apasione el fútbol o cualquier otro deporte que se supone que es propiamente masculino, vida solo hay una, y si te gusta, ¿qué más da? ¿lo estás disfrutando? ¿no es eso de lo que trata la vida, pasarlo lo mejor posible mientras dure? pues como si te apetece aprender a hacer Break Dance a los 50, lo haces con más cuidado y punto. Quien te juzgue será porque no sabe o te tiene envidia, ¡que se fastidie!
Feliz fin de semanaaa, Yeeeeah
viernes, 27 de febrero de 2015
martes, 24 de febrero de 2015
Adaptarse siempre
El paisaje es dantesco. Todas las mujeres del vestuario están con los pechos al aire y mire donde mire hay carne y más carne. Son bastante mayores, por lo que imagino que vendrán de hacer aquagim. No tengo sitio ni para dejar la mochila y cambiarme. Me hago un hueco entre tanta teta y consigo encontrar una taquilla libre, la 71.
El panorama me recuerda lo que en algún momento llegará, mi cuerpo también se transformará y alguna jovencita estará en mi lugar pensando lo mismo que yo, todo llega. La verdad es que hay un escándalo montado bastante serio. Las mujeres comentan la clase, lo que van a hacer al salir, lo que han hecho el fin de semana, consejos para una u otra cosa. Con la presión de la falta de espacio me apresuro a quitarme la ropa y quedarme en bañador, menos mal que me lo puse en casa. Como si me persiguieran me escapo entre la multitud de piernas y pelos mojados (de la cabeza, que nos conocemos) y abro la puerta de la piscina.
Por fin respiro con tranquilidad, no hay mucha gente. Comparto mi calle con un hombre que está haciendo ejercicios con el pull y va a un ritmo cómodo como para que me adapte a no molestarnos. Al poco se marcha y me quedo sola haciendo largos en la calle más ancha de toda la piscina. Uso el TomTom Multisport Cardio que me mide los largos, las brazadas, velocidad, etc. Lo he configurado para hacer 20 largos, descansar y luego otros tantos.
Estoy inmersa en mis pensamientos cuando entra un chico en mi calle y se pone a hacer largos como un loco. Va más o menos a mi velocidad pero me da la impresión de que va forzando. Continúo a lo mio y al poco veo que el chico se marcha haciendo aspavientos. Se ha pasado de rosca.
Termino mi entrenamiento y me ducho ya con el vestuario bastante más tranquilo.
Es muy cómodo el gimnasio y cada vez me siento más a gusto haciendo ejercicio, duchándome y cambiándome. Me he hecho un lugar. Si quiero pasar varias horas a la semana es lo normal y natural, que me sienta cada vez más a gusto. La verdad es que el ser humano tiene muchas cualidades, buenas y malas, pero creo que una de las que más ha favorecido su proliferación en el mundo es la capacidad que tenemos de adaptación, de hacer de los sitios nuestros sitios, nuestros hogares.
Es cierto que hogar solo hay uno, pero vayas donde vayas intenta sentirte siempre lo más a gusto posible.
¡Feliz Martes a todos!
El panorama me recuerda lo que en algún momento llegará, mi cuerpo también se transformará y alguna jovencita estará en mi lugar pensando lo mismo que yo, todo llega. La verdad es que hay un escándalo montado bastante serio. Las mujeres comentan la clase, lo que van a hacer al salir, lo que han hecho el fin de semana, consejos para una u otra cosa. Con la presión de la falta de espacio me apresuro a quitarme la ropa y quedarme en bañador, menos mal que me lo puse en casa. Como si me persiguieran me escapo entre la multitud de piernas y pelos mojados (de la cabeza, que nos conocemos) y abro la puerta de la piscina.
Por fin respiro con tranquilidad, no hay mucha gente. Comparto mi calle con un hombre que está haciendo ejercicios con el pull y va a un ritmo cómodo como para que me adapte a no molestarnos. Al poco se marcha y me quedo sola haciendo largos en la calle más ancha de toda la piscina. Uso el TomTom Multisport Cardio que me mide los largos, las brazadas, velocidad, etc. Lo he configurado para hacer 20 largos, descansar y luego otros tantos.
Estoy inmersa en mis pensamientos cuando entra un chico en mi calle y se pone a hacer largos como un loco. Va más o menos a mi velocidad pero me da la impresión de que va forzando. Continúo a lo mio y al poco veo que el chico se marcha haciendo aspavientos. Se ha pasado de rosca.
Termino mi entrenamiento y me ducho ya con el vestuario bastante más tranquilo.
Es muy cómodo el gimnasio y cada vez me siento más a gusto haciendo ejercicio, duchándome y cambiándome. Me he hecho un lugar. Si quiero pasar varias horas a la semana es lo normal y natural, que me sienta cada vez más a gusto. La verdad es que el ser humano tiene muchas cualidades, buenas y malas, pero creo que una de las que más ha favorecido su proliferación en el mundo es la capacidad que tenemos de adaptación, de hacer de los sitios nuestros sitios, nuestros hogares.
Es cierto que hogar solo hay uno, pero vayas donde vayas intenta sentirte siempre lo más a gusto posible.
¡Feliz Martes a todos!
lunes, 23 de febrero de 2015
Ensayo-Error
Estoy empezando a estudiar de nuevo, además de ir al gimnasio. La rotura va mucho mejor y esta misma tarde empezaré a entrenar. Ya corro 15 minutos sin dolor ni sobrecarga ni nada, yupi.
La buena noticia es que corro en la cinta del gimnasio y de momento no me canso nada en esos 15 minutos, por lo que seguramente no he perdido tanto entrenamiento como creo. La mala noticia es que tengo una media maratón el 26 de abril y aunque espero que me dé tiempo a prepararla, me están entrando dudas y miedos de si me podré preparar correctamente. Una media maratón es algo serio y no se puede tomar a la ligera si no quiero estamparme contra el asfalto de puro cansancio. Hay que planificar la comida durante la carrera, la bebida y el ritmo. Por supuesto me lo voy a tomar con calma, pero es algo que realmente me apetece mucho hacer y me fastidiaría no cumplir por esta lesión maldita. La próxima semana empezaré a correr en la calle a ver que tal me desenvuelvo y según mi plan el miércoles tengo que correr 5 kilómetros.
A lo que iba es que me estoy planificando la semana, porque a diferencia del resto de vosotros yo no trabajo, y mi jornada laboral a pesar de ser autónoma, tiene que ser planificada meticulosamente para poder hacer todo lo que quiero. Ya he planteado las horas de estudio inamovibles para llevar los exámenes de doce (hay que llevarlos así si quieres hacer algo). Los días de natación serán los martes y jueves, pero si algún día de fin de semana me apetece, pues me doy unos largos, que me he dado cuenta que me descontracturan la musculatura.
Correré los Lunes, Miércoles y Viernes, después de hacer pesas en el gimnasio. Bicicleta los Martes y si algún día de fin de semana hace bueno, me marco una rutilla por los montes. Los lunes, miércoles y jueves entreno a fútbol.
Parece una burrada pero realmente con tiempo y llevando las cosas con paciencia y no queriendo ir rápido podré acostumbrar a mi cuerpo a tal sacrificio. Para ello soy consciente de la importancia de la alimentación, el descanso, la hidratación y los estiramientos.
Alguna vez he hablado de mi plan, pero finalmente me ha resultado muy difícil realizarlo, y en época de exámenes más aún, pero en esta ocasión voy a aplicar el ensayo-error. Voy a probar cada día el horario que más se adecua a mis necesidades e iré apuntando cual científica los fallos que observo y las cosas correctas y apropiadas que consiga. Es un método que podéis aplicar también para cualquier ámbito de la vida. La primera semana sois uno cerebritos con el cuaderno apuntando cada cosa que os vaya mal y proponiendo soluciones a ello. Al día siguiente probáis la solución y encontráis otros errores, y así hasta que consigáis resolver cada fallo de planteamiento.
No se si me habré explicado pero si tenéis cualquier duda podéis comentar abajo.
¡Feliz lunes!
La buena noticia es que corro en la cinta del gimnasio y de momento no me canso nada en esos 15 minutos, por lo que seguramente no he perdido tanto entrenamiento como creo. La mala noticia es que tengo una media maratón el 26 de abril y aunque espero que me dé tiempo a prepararla, me están entrando dudas y miedos de si me podré preparar correctamente. Una media maratón es algo serio y no se puede tomar a la ligera si no quiero estamparme contra el asfalto de puro cansancio. Hay que planificar la comida durante la carrera, la bebida y el ritmo. Por supuesto me lo voy a tomar con calma, pero es algo que realmente me apetece mucho hacer y me fastidiaría no cumplir por esta lesión maldita. La próxima semana empezaré a correr en la calle a ver que tal me desenvuelvo y según mi plan el miércoles tengo que correr 5 kilómetros.
A lo que iba es que me estoy planificando la semana, porque a diferencia del resto de vosotros yo no trabajo, y mi jornada laboral a pesar de ser autónoma, tiene que ser planificada meticulosamente para poder hacer todo lo que quiero. Ya he planteado las horas de estudio inamovibles para llevar los exámenes de doce (hay que llevarlos así si quieres hacer algo). Los días de natación serán los martes y jueves, pero si algún día de fin de semana me apetece, pues me doy unos largos, que me he dado cuenta que me descontracturan la musculatura.
Correré los Lunes, Miércoles y Viernes, después de hacer pesas en el gimnasio. Bicicleta los Martes y si algún día de fin de semana hace bueno, me marco una rutilla por los montes. Los lunes, miércoles y jueves entreno a fútbol.
Parece una burrada pero realmente con tiempo y llevando las cosas con paciencia y no queriendo ir rápido podré acostumbrar a mi cuerpo a tal sacrificio. Para ello soy consciente de la importancia de la alimentación, el descanso, la hidratación y los estiramientos.
Vaya zapas chulas
No se si me habré explicado pero si tenéis cualquier duda podéis comentar abajo.
¡Feliz lunes!
Etiquetas:
adelgazar,
alimentación,
cambio,
carreras,
comienzo,
compromiso,
constancia,
deporte,
descanso,
ejercicio,
ensayo-error,
entrenamiento,
entrenamientos,
esfuerzo,
estudios,
problemas
martes, 17 de febrero de 2015
La piscina
Aprovecho el impulso que me dio ayer y me dedico a limpiar la casa, que después de estos días de lluvia ha quedado llena de pisadas de perra. No es tan desagradable si no estás agobiada por los estudios, llega a ser incluso relajante. He planeado el día para hacer el máximo de cosas y ponerme a estudiar en cuanto lleguen mis libros. Limpio, a las doce me voy al médico a que me pida cita con el dermatólogo y después voy a la piscina a nadar. Tenía pensado hacer pesas antes de nadar pero el típico retraso de casi una hora en el médico hace que tenga que dejarlo para esta tarde.
En la piscina aprovecho para probar mi reloj TomTom Multisport cardio que me trajeron los reyes magos y no he tenido ocasión de usar. Dentro de la piscina no detecta el pulso ni detecta los metros por GPS, pero si introduces correctamente la longitud de la piscina mide los cambios de un largo a otro y te dice cuantos largos llevas y los metros que son. Luego mide otras cosas que no he tenido ocasión de investigar pero ya probaré.
Si os digo la verdad ir a la piscina me da mucha pereza, pero una vez que estoy ahí disfruto. Me gusta la sensación de deslizarme avanzando por medio de mi cuerpo y pensar formas de aprovechar la inercia que llevo y no frenarme por una mala colocación. Nunca he hecho clases de natación pero, a pesar de mi estilo un poco callejero, no nado despacio. Además ya no me canso tanto y llevo un ritmo constante. Atribuyo la mejora en natación a las pesas que me he estado forzando a hacer estos meses para desarrollar dorsales, hombros, bíceps y abdominales. Según estoy nadando pienso en ello y saco la conclusión de que merece la pena el rollo de las pesas para luego tener una mayor capacidad muscular aplicada a algo, no solo por lucir musculito.
Mientras nado me fijo en el estilo de mi compañero de calle. Nada bastante despacio, pero no para, lleva desde antes que llegase y se va después de que me vaya. Me fijo en sus piernas y son un desastre. Cada una va por donde quiere, da la patada cuando se acuerda, y si no se acuerda le cuelgan como un lastre. Un total desastre. Y la verdad es que el hombre le pone ganas y tesón, pero creo seriamente que debería ir a clases para practicar. Pero no es el único de la piscina con tal desastre de estilo. Con esto quiero decir que es cierto que en determinados deportes conviene que alguien te enseñe la técnica para no cansarte tanto o hacer un trabajo que no te va a servir de nada, o que puede incluso lesionarte.
Después de nadar me ducho con mucho gusto porque en la piscina hacía un poco de frío y el agua caliente termina de relajarme. Cuando llego a casa llegan los libros que había pedido y veo que hay de todo, tochazos y finitos, ¡esto vuelve a empezar!
En la piscina aprovecho para probar mi reloj TomTom Multisport cardio que me trajeron los reyes magos y no he tenido ocasión de usar. Dentro de la piscina no detecta el pulso ni detecta los metros por GPS, pero si introduces correctamente la longitud de la piscina mide los cambios de un largo a otro y te dice cuantos largos llevas y los metros que son. Luego mide otras cosas que no he tenido ocasión de investigar pero ya probaré.
Si os digo la verdad ir a la piscina me da mucha pereza, pero una vez que estoy ahí disfruto. Me gusta la sensación de deslizarme avanzando por medio de mi cuerpo y pensar formas de aprovechar la inercia que llevo y no frenarme por una mala colocación. Nunca he hecho clases de natación pero, a pesar de mi estilo un poco callejero, no nado despacio. Además ya no me canso tanto y llevo un ritmo constante. Atribuyo la mejora en natación a las pesas que me he estado forzando a hacer estos meses para desarrollar dorsales, hombros, bíceps y abdominales. Según estoy nadando pienso en ello y saco la conclusión de que merece la pena el rollo de las pesas para luego tener una mayor capacidad muscular aplicada a algo, no solo por lucir musculito.
Mientras nado me fijo en el estilo de mi compañero de calle. Nada bastante despacio, pero no para, lleva desde antes que llegase y se va después de que me vaya. Me fijo en sus piernas y son un desastre. Cada una va por donde quiere, da la patada cuando se acuerda, y si no se acuerda le cuelgan como un lastre. Un total desastre. Y la verdad es que el hombre le pone ganas y tesón, pero creo seriamente que debería ir a clases para practicar. Pero no es el único de la piscina con tal desastre de estilo. Con esto quiero decir que es cierto que en determinados deportes conviene que alguien te enseñe la técnica para no cansarte tanto o hacer un trabajo que no te va a servir de nada, o que puede incluso lesionarte.
Después de nadar me ducho con mucho gusto porque en la piscina hacía un poco de frío y el agua caliente termina de relajarme. Cuando llego a casa llegan los libros que había pedido y veo que hay de todo, tochazos y finitos, ¡esto vuelve a empezar!
lunes, 16 de febrero de 2015
Cambios
Como he terminado los exámenes estoy recogiendo mi habitación para prepararla y tenerla extralimpia. Me encantan las cosas limpias y recogidas pero para ser sincera me cuesta mucho mantener el orden, sobre todo cuando no tengo tiempo por los exámenes. Como en todo, sólo yo soy capaz de hacer que las cosas se mantengan ordenadas y limpias (al menos en mi casa) por lo que estoy intentando educarme para que igual que soy constante en el deporte, serlo en otras facetas de mi vida.
Para ello estoy empezando a descubrir técnicas que aunque parezcan básicas, no había llegado a conocer o aplicar. A cada persona le van bien unas cosas, y yo he descubierto que si no lo pienso y directamente lo hago, no tengo tanto problema en recoger algo. Es muy importante también que cada cosa tenga su lugar, porque para recoger es mucho más fácil y rápido. Además si me organizo y consigo hacer las cosas poco a poco cada día y no la matada el ultimo día, requiere menos esfuerzo y las cosas salen mejor. Esto último sirve para cualquier cosa, para estudiar, limpiar, ejercicio. Además es muy importante limpiar en cuanto manchas o recoger las cosas después de usarlas. Es parte de cocinar fregar y recoger los cacharros, por ejemplo. Estoy fijando unos días a la semana para limpiar y recoger cada cosa y voy a pasarme el mes forzándome a hacerlo, como estoy lesionada y de momento no estoy agobiada por los exámenes puedo permitirme errores y correcciones que con el tiempo justo no podría.
Además, aprovechando que he recogido, he decidido reorganizar mi habitación ubicando las cosas en nuevos sitios y evitar así el aburrimiento y la constancia de todo. Es decir, de vez en cuando me gusta cambiar las cosas aunque sean mínimas, como el pelo, la ropa, la raya del pelo, etc porque me encantan las novedades. No me gusta mucho la constancia y quien me conoce sabe que soy bastante inquieta. Puede que sea mi faceta de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad no descubierto hasta ahora. Como fuere, estoy emocionada con el aspecto de mi habitación y voy a aprovechar ese impulso para cambiar más cosas para terminar siendo quien quiero ser, sin dejarme arrastrar por el hastío y la dejadez. Desde pequeña he sido bastante vaga y dejada, ahora es como si le estuviese declarando la guerra a esa niña, a la que sigo apreciando, pero que tiene muchas cosas que aprender.
Bueno, os he metido un rollo brutal para deciros que estoy recogiendo mi cuarto, pero como sois mis lectores fieles, majisimos y os quiero mogollón os los tragáis sin rechistar, además os lo acompaño con una foto súper chula, ¿o no?
Un saludo y hasta mañana.
Para ello estoy empezando a descubrir técnicas que aunque parezcan básicas, no había llegado a conocer o aplicar. A cada persona le van bien unas cosas, y yo he descubierto que si no lo pienso y directamente lo hago, no tengo tanto problema en recoger algo. Es muy importante también que cada cosa tenga su lugar, porque para recoger es mucho más fácil y rápido. Además si me organizo y consigo hacer las cosas poco a poco cada día y no la matada el ultimo día, requiere menos esfuerzo y las cosas salen mejor. Esto último sirve para cualquier cosa, para estudiar, limpiar, ejercicio. Además es muy importante limpiar en cuanto manchas o recoger las cosas después de usarlas. Es parte de cocinar fregar y recoger los cacharros, por ejemplo. Estoy fijando unos días a la semana para limpiar y recoger cada cosa y voy a pasarme el mes forzándome a hacerlo, como estoy lesionada y de momento no estoy agobiada por los exámenes puedo permitirme errores y correcciones que con el tiempo justo no podría.
Además, aprovechando que he recogido, he decidido reorganizar mi habitación ubicando las cosas en nuevos sitios y evitar así el aburrimiento y la constancia de todo. Es decir, de vez en cuando me gusta cambiar las cosas aunque sean mínimas, como el pelo, la ropa, la raya del pelo, etc porque me encantan las novedades. No me gusta mucho la constancia y quien me conoce sabe que soy bastante inquieta. Puede que sea mi faceta de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad no descubierto hasta ahora. Como fuere, estoy emocionada con el aspecto de mi habitación y voy a aprovechar ese impulso para cambiar más cosas para terminar siendo quien quiero ser, sin dejarme arrastrar por el hastío y la dejadez. Desde pequeña he sido bastante vaga y dejada, ahora es como si le estuviese declarando la guerra a esa niña, a la que sigo apreciando, pero que tiene muchas cosas que aprender.
Bueno, os he metido un rollo brutal para deciros que estoy recogiendo mi cuarto, pero como sois mis lectores fieles, majisimos y os quiero mogollón os los tragáis sin rechistar, además os lo acompaño con una foto súper chula, ¿o no?
Un saludo y hasta mañana.
jueves, 12 de febrero de 2015
Rota
Me voy al fisio para darme un masaje que me quite la contractura que lleva un mes molestándome. No suelo ir porque son un poco caros, pero creo que a veces es necesario descargar los músculos y no hay mejor manera que con un profesional. Le cuento lo que me pasa, me hace unas pruebas de movilidad y me dice "siento decirte que tienes una rotura en el biceps femoral. Seguramente se te ha ido curando y cuando fuerzas se te vuelve a romper..." Otra vez no.
De primeras me alegro porque llevaba un mes desesperada con un dolor que un día era horrible y al siguiente me dejaba correr y que te digan lo que tienes te hace sentir más tranquila. Además como estoy de exámenes no me puede pillar en mejor momento, así que aprovecho y me fuerzo a estar en casa haciendo reposo.
El problema viene hoy, he terminado los exámenes y tengo tiempo para hacer cosas. Tengo que hacer reposo pero conviene mover un poco la zona, así que me llevo a la perra a dar un paseo largo. A los diez minutos de haber salido noto que se me empieza a cargar la zona y cada vez que apoyo la pierna me duele "mierda" pienso "¿en serio? ¿no puedo ni pasear?" Me entran unas ganas horribles de llorar, más aún cuando se me cruza un hombre corriendo. Echo de menos esa sensación y me parece que no voy a tenerla en una eternidad. Se me hace un mundo el volver a casa por el dolor y cuando llego tengo que sentarme para que deje de doler. Frustrante.
Imagino que la vida es esto, un día estás haciendo un partido y al siguiente te tienes que fastidiar y quedarte en casa mientras que otros corren, nadan, montan en bici o juegan al fútbol. Además hay otra cosa que me preocupa, mi edad. Me cuesta reconocerlo pero me da miedo que una lesión a mi edad tal vez me limite mucho mi avance futuro. Sin hablar de lo que sé que estoy perdiendo de entrenamiento y forma conseguida a base de machacarme.
No quiero pensarlo más. pero me parece que va a ser una dura primavera de recuperación y entrenamientos a tope (con cuidado de no lesionarme que no soy idiota) para recuperar lo que he perdido en estos meses. Voy a prepararme de manera que cuide mucho mejor los músculos y los caliente y estire bien siempre. Me lo tomaré como un reto para afrontarlo del modo más positivo posible.
2015 ha empezado siendo un gran reto para mi, no levanto cabeza, pero desde luego si piensa que me va a derrotar no sabe con quien se la está jugando. Me gusta que me reten y voy a dar todo de mí para seguir a flote.
¿Vosotros también vais a darlo todo?
De primeras me alegro porque llevaba un mes desesperada con un dolor que un día era horrible y al siguiente me dejaba correr y que te digan lo que tienes te hace sentir más tranquila. Además como estoy de exámenes no me puede pillar en mejor momento, así que aprovecho y me fuerzo a estar en casa haciendo reposo.
El problema viene hoy, he terminado los exámenes y tengo tiempo para hacer cosas. Tengo que hacer reposo pero conviene mover un poco la zona, así que me llevo a la perra a dar un paseo largo. A los diez minutos de haber salido noto que se me empieza a cargar la zona y cada vez que apoyo la pierna me duele "mierda" pienso "¿en serio? ¿no puedo ni pasear?" Me entran unas ganas horribles de llorar, más aún cuando se me cruza un hombre corriendo. Echo de menos esa sensación y me parece que no voy a tenerla en una eternidad. Se me hace un mundo el volver a casa por el dolor y cuando llego tengo que sentarme para que deje de doler. Frustrante.
Imagino que la vida es esto, un día estás haciendo un partido y al siguiente te tienes que fastidiar y quedarte en casa mientras que otros corren, nadan, montan en bici o juegan al fútbol. Además hay otra cosa que me preocupa, mi edad. Me cuesta reconocerlo pero me da miedo que una lesión a mi edad tal vez me limite mucho mi avance futuro. Sin hablar de lo que sé que estoy perdiendo de entrenamiento y forma conseguida a base de machacarme.
No quiero pensarlo más. pero me parece que va a ser una dura primavera de recuperación y entrenamientos a tope (con cuidado de no lesionarme que no soy idiota) para recuperar lo que he perdido en estos meses. Voy a prepararme de manera que cuide mucho mejor los músculos y los caliente y estire bien siempre. Me lo tomaré como un reto para afrontarlo del modo más positivo posible.
2015 ha empezado siendo un gran reto para mi, no levanto cabeza, pero desde luego si piensa que me va a derrotar no sabe con quien se la está jugando. Me gusta que me reten y voy a dar todo de mí para seguir a flote.
¿Vosotros también vais a darlo todo?
martes, 3 de febrero de 2015
No pases hambre
A pesar de que sigo con mi Fruity Diet todo lo que puedo de vez en cuando es muy difícil no caer en la tentación y el otro día me fui a cenar al burguer. Realmente no me siento mal porque tenía hambre y en casa no tenía nada que comer y no hubo mucho más que pensar. Esto me lleva a dos reflexiones.
La primera es que si de verdad quieres perder peso, tienes que llenarte la nevera de alimentos sanos y saciantes, además de fruta. Este factor es muy importante porque si no tienes comida en casa y se te hace tarde es fácil caer en la tentación de pedir comida. Cuando veas que se va acabando un producto, ve a comprarlo. No esperes hasta tener la excusa y pensar que por un día no pasa nada. No pasa nada realmente, pero tu voluntad se ve doblegada y si te sienta mal puede ser un golpe en tu autoestima y comenzar en un círculo en el que acabes dejando la dieta porque total "ya la he roto". El círculo se hace más radical si enlazamos con que si haces una dieta en la que pasas hambre, cuando te encuentras con tanta hambre que te comías a tu madre, es más fácil caer en darte un atracón y provocar una sobrecompensación de la dieta. Es por esto por lo que muchas dietas no funcionan, porque son tan restrictivas que además de impedir que adelgaces por que disminuye tu tasa metabólica en reposo (lo explico abajo), encima puede producir que engordes más porque te pegues esos pequeños festines inevitables a causa del hambre que estás pasando.
La segunda cuestión ha surgido esta tarde cuando estudiaba psicología. El tema me parece muy interesante porque trata los trastornos de la alimentación y como para explicarlo bien se tiene que saber la base de la alimentación pues se ha explicado que "la restricción alimentaria enlentece la tasa metabólica en reposo (TMR), la actividad física la incrementa, favoreciendo la pérdida de peso".
Todo esto lo que quiere decir es que, pasar hambre, o dejar de comer para adelgazar no funciona. Si pasas hambre, tu cuerpo dice "leche, que no me entra comida y voy a perder lo que he conseguido reservar de lo que ha comido esta gocha durante estos días tan buenos de navidad" y lo que hace es gastar más despacio esa grasilla de tu barriga michelinera, porque a tu cuerpo le interesa estar vivo y sano, y como es un egoísta, cuanta más energía tenga mejor. Sin embargo, cuando te mueves, tu tasa metabólica en reposo se incrementa, lo que quiere decir que tu cuerpo gasta más energía haciendo menos, lo que favorece la pérdida de peso. Resumiendo, no vale pasar hambre cacho vag@s y hay que mover el cucu para bajar esos kilillos.
Si juntamos las dos ideas anteriores tenemos que: hay que comer sano pero también hay que moverse porque sino no sirve para nada. No es que tengas que prepararte una maratón para adelgazar, pero si empiezas a comer sano y salir todos los días a andar una hora, o montar en bici, o bailar, o lo que quieras hacer para moverte, tu metabolismo te ayudará y juntos llegaréis a tener ese cuerpo de ensueño y lucir tipin para el verano.
Aquí os dejo una muestra de mi alimento este fin de semana y por lo que esta semana me voy a mover pero bien y alimentarme bien bien.
La primera es que si de verdad quieres perder peso, tienes que llenarte la nevera de alimentos sanos y saciantes, además de fruta. Este factor es muy importante porque si no tienes comida en casa y se te hace tarde es fácil caer en la tentación de pedir comida. Cuando veas que se va acabando un producto, ve a comprarlo. No esperes hasta tener la excusa y pensar que por un día no pasa nada. No pasa nada realmente, pero tu voluntad se ve doblegada y si te sienta mal puede ser un golpe en tu autoestima y comenzar en un círculo en el que acabes dejando la dieta porque total "ya la he roto". El círculo se hace más radical si enlazamos con que si haces una dieta en la que pasas hambre, cuando te encuentras con tanta hambre que te comías a tu madre, es más fácil caer en darte un atracón y provocar una sobrecompensación de la dieta. Es por esto por lo que muchas dietas no funcionan, porque son tan restrictivas que además de impedir que adelgaces por que disminuye tu tasa metabólica en reposo (lo explico abajo), encima puede producir que engordes más porque te pegues esos pequeños festines inevitables a causa del hambre que estás pasando.
La segunda cuestión ha surgido esta tarde cuando estudiaba psicología. El tema me parece muy interesante porque trata los trastornos de la alimentación y como para explicarlo bien se tiene que saber la base de la alimentación pues se ha explicado que "la restricción alimentaria enlentece la tasa metabólica en reposo (TMR), la actividad física la incrementa, favoreciendo la pérdida de peso".
Todo esto lo que quiere decir es que, pasar hambre, o dejar de comer para adelgazar no funciona. Si pasas hambre, tu cuerpo dice "leche, que no me entra comida y voy a perder lo que he conseguido reservar de lo que ha comido esta gocha durante estos días tan buenos de navidad" y lo que hace es gastar más despacio esa grasilla de tu barriga michelinera, porque a tu cuerpo le interesa estar vivo y sano, y como es un egoísta, cuanta más energía tenga mejor. Sin embargo, cuando te mueves, tu tasa metabólica en reposo se incrementa, lo que quiere decir que tu cuerpo gasta más energía haciendo menos, lo que favorece la pérdida de peso. Resumiendo, no vale pasar hambre cacho vag@s y hay que mover el cucu para bajar esos kilillos.
Si juntamos las dos ideas anteriores tenemos que: hay que comer sano pero también hay que moverse porque sino no sirve para nada. No es que tengas que prepararte una maratón para adelgazar, pero si empiezas a comer sano y salir todos los días a andar una hora, o montar en bici, o bailar, o lo que quieras hacer para moverte, tu metabolismo te ayudará y juntos llegaréis a tener ese cuerpo de ensueño y lucir tipin para el verano.
Aquí os dejo una muestra de mi alimento este fin de semana y por lo que esta semana me voy a mover pero bien y alimentarme bien bien.
Ejemplo de lo que se debe comer para disfrutar la vida
sin pensar en las consecuencias que tendrá durante
un mes o más.
Bueno, pues con poco más que decir os dejo para continuar con mi última semana de estudio y con la mente puesta en sacar buenas notas y pegarme la vida padre a partir del jueves.
Por si no escribo esta semana, pasad una muy buena semana y ya sabéis, no paséis hambre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





