lunes, 23 de febrero de 2015

Ensayo-Error

Estoy empezando a estudiar de nuevo, además de ir al gimnasio. La rotura va mucho mejor y esta misma tarde empezaré a entrenar. Ya corro 15 minutos sin dolor ni sobrecarga ni nada, yupi.
La buena noticia es que corro en la cinta del gimnasio y de momento no me canso nada en esos 15 minutos, por lo que seguramente no he perdido tanto entrenamiento como creo. La mala noticia es que tengo una media maratón el 26 de abril y aunque espero que me dé tiempo a prepararla, me están entrando dudas y miedos de si me podré preparar correctamente. Una media maratón es algo serio y no se puede tomar a la ligera si no quiero estamparme contra el asfalto de puro cansancio. Hay que planificar la comida durante la carrera, la bebida y el ritmo. Por supuesto me lo voy a tomar con calma, pero es algo que realmente me apetece mucho hacer y me fastidiaría no cumplir por esta lesión maldita. La próxima semana empezaré a correr en la calle a ver que tal me desenvuelvo y según mi plan el miércoles tengo que correr 5 kilómetros.

A lo que iba es que me estoy planificando la semana, porque a diferencia del resto de vosotros yo no trabajo, y mi jornada laboral a pesar de ser autónoma, tiene que ser planificada meticulosamente para poder hacer todo lo que quiero. Ya he planteado las horas de estudio inamovibles para llevar los exámenes de doce (hay que llevarlos así si quieres hacer algo). Los días de natación serán los martes y jueves, pero si algún día de fin de semana me apetece, pues me doy unos largos, que me he dado cuenta que me descontracturan la musculatura.
Correré los Lunes, Miércoles y Viernes, después de hacer pesas en el gimnasio. Bicicleta los Martes y si algún día de fin de semana hace bueno, me marco una rutilla por los montes. Los lunes, miércoles y jueves entreno a fútbol.
Parece una burrada pero realmente con tiempo y llevando las cosas con paciencia y no queriendo ir rápido podré acostumbrar a mi cuerpo a tal sacrificio. Para ello soy consciente de la importancia de la alimentación, el descanso, la hidratación y los estiramientos.


Vaya zapas chulas

Alguna vez he hablado de mi plan, pero finalmente me ha resultado muy difícil realizarlo, y en época de exámenes más aún, pero en esta ocasión voy a aplicar el ensayo-error. Voy a probar cada día el horario que más se adecua a mis necesidades e iré apuntando cual científica los fallos que observo y las cosas correctas y apropiadas que consiga. Es un método que podéis aplicar también para cualquier ámbito de la vida. La primera semana sois uno cerebritos con el cuaderno apuntando cada cosa que os vaya mal y proponiendo soluciones a ello. Al día siguiente probáis la solución y encontráis otros errores, y así hasta que consigáis resolver cada fallo de planteamiento.
No se si me habré explicado pero si tenéis cualquier duda podéis comentar abajo.

¡Feliz lunes!

No hay comentarios:

Publicar un comentario