martes, 3 de febrero de 2015

No pases hambre

A pesar de que sigo con mi Fruity Diet todo lo que puedo de vez en cuando es muy difícil no caer en la tentación y el otro día me fui a cenar al burguer. Realmente no me siento mal porque tenía hambre y en casa no tenía nada que comer y no hubo mucho más que pensar. Esto me lleva a dos reflexiones.

La primera es que si de verdad quieres perder peso, tienes que llenarte la nevera de alimentos sanos y saciantes, además de fruta. Este factor es muy importante porque si no tienes comida en casa y se te hace tarde es fácil caer en la tentación de pedir comida. Cuando veas que se va acabando un producto, ve a comprarlo. No esperes hasta tener la excusa y pensar que por un día no pasa nada. No pasa nada realmente, pero tu voluntad se ve doblegada y si te sienta mal puede ser un golpe en tu autoestima y comenzar en un círculo en el que acabes dejando la dieta porque total "ya la he roto". El círculo se hace más radical si enlazamos con que si haces una dieta en la que pasas hambre, cuando te encuentras con tanta hambre que te comías a tu madre, es más fácil caer en darte un atracón y provocar una sobrecompensación de la dieta. Es por esto por lo que muchas dietas no funcionan, porque son tan restrictivas que además de impedir que adelgaces por que disminuye tu tasa metabólica en reposo (lo explico abajo), encima puede producir que engordes más porque te pegues esos pequeños festines inevitables a causa del hambre que estás pasando.

La segunda cuestión ha surgido esta tarde cuando estudiaba psicología. El tema me parece muy interesante porque trata los trastornos de la alimentación y como para explicarlo bien se tiene que saber la base de la alimentación pues se ha explicado que "la restricción alimentaria enlentece la tasa metabólica en reposo (TMR), la actividad física la incrementa, favoreciendo la pérdida de peso".
Todo esto lo que quiere decir es que, pasar hambre, o dejar de comer para adelgazar no funciona. Si pasas hambre, tu cuerpo dice "leche, que no me entra comida y voy a perder lo que he conseguido reservar de lo que ha comido esta gocha durante estos días tan buenos de navidad" y lo que hace es gastar más despacio esa grasilla de tu barriga michelinera, porque a tu cuerpo le interesa estar vivo y sano, y como es un egoísta, cuanta más energía tenga mejor. Sin embargo, cuando te mueves, tu tasa metabólica en reposo se incrementa, lo que quiere decir que tu cuerpo gasta más energía haciendo menos, lo que favorece la pérdida de peso. Resumiendo, no vale pasar hambre cacho vag@s y hay que mover el cucu para bajar esos kilillos.

Si juntamos las dos ideas anteriores tenemos que: hay que comer sano pero también hay que moverse porque sino no sirve para nada. No es que tengas que prepararte una maratón para adelgazar, pero si empiezas a comer sano y salir todos los días a andar una hora, o montar en bici, o bailar, o lo que quieras hacer para moverte, tu metabolismo te ayudará y juntos llegaréis a tener ese cuerpo de ensueño y lucir tipin para el verano.

Aquí os dejo una muestra de mi alimento este fin de semana y por lo que esta semana me voy a mover pero bien y alimentarme bien bien.

Ejemplo de lo que se debe comer para disfrutar la vida
sin pensar en las consecuencias que tendrá durante
un mes o más.

Bueno, pues con poco más que decir os dejo para continuar con mi última semana de estudio y con la mente puesta en sacar buenas notas y pegarme la vida padre a partir del jueves. 
Por si no escribo esta semana, pasad una muy buena semana y ya sabéis, no paséis hambre. 

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