No puedo respirar por culpa de los mocos. Me molesta la garganta porque se me seca al hacer esfuerzos. Bebo agua y sigo pedaleando. No importa que tenga mocos, me encuentro bien y quiero retomar mis entrenamientos ya. Me he asegurado de no coger frío en ningún momento, por eso, he bajado al sótano con un calefactor y una sudadera gorda, además de una braga para mi maltrecha garganta. Se me oye respirar a causa de la congestión. Al principio me cuesta mucho pero poco a poco me voy despejando y se hace más fácil pedalear. Termino 11 kilómetros en una hora que, a pesar de ser poco, supera la distancia que había hecho otras veces. Hago unos abdominales y un poco de brazos con TRX y me subo a duchar. Según abro la puerta me viene el olor increíble de la comida que está preparando mi madre en la cocina. "Voy a echar mucho de menos todo este trajín de gente cuando pasen las navidades". Me asomo y están mi padre y mi madre hablando sobre temas importantes. Me quedo un rato sólo para aprovechar su compañía. Noto frío por el sudor de mi espalda y decido dejarles hablar entre ellos.

Paella de comida del día de nochebuena
En artículos anteriores pude dar la impresión de que me quejaba de mi familia o mis amigos, cuando en realidad lo que pretendía era lo contrario. Creo que tengo mucha suerte de tener la familia y amigos que tengo y os puedo asegurar que quiero a todos y cada uno de ellos. Puede que haya gente que no vea tanto, gente con la que no comparta opiniones o que se hayan incorporado recientemente a mi vida, pero todos tienen algo que hace que me sienta bien con ellos y por eso les quiero. Además me parece que a mi también me quieren, lo que hace que les quiera aún más.
Las navidades son un agobio de comidas, compras y gente, pero es algo de lo que siempre te acuerdas a lo largo del año, cuando la casa está en silencio, cuando atardece y se queda oscura, cuando te despiertas y desayunas sola, cuando llegas a casa y está en silencio con la seguridad de que nadie ha estado desde que la dejaste. Creo que pasan demasiado deprisa, y no porque tenga los exámenes a la vuelta de la esquina sino porque la gente que estaba ya no estará y no has tenido tiempo de conversar o abrazar a todos.
En fin, no quiero que nadie se ponga triste así que sin mucho más que decir espero que hayan sido unas buenas navidades para todos y os hayan servido para recargar las pilas porque esto sigue.
Un saludo
No hay comentarios:
Publicar un comentario