Tocó bajar la cabeza y reconocer que las cosas a veces me superan. Hay veces que por mucho que entrenes y te esfuerces, tu cuerpo no puede acompañarte.
Ayer fue un día raro, de sensaciones raras y frustraciones. Fue un día para reconocer que soy humana, que me equivoco, que no puedo con todo y no doy más de mi. Reconocer que hay situaciones fuera de mi alcance.
Un día de replantearse cosas y pensar todo lo hecho hasta llegar aquí, y si ha merecido la pena el esfuerzo. Un punto de inflexión, un golpe duro en la moral y cuerpo.
Si, ayer volvimos a perder.
Muchas veces nos quedamos estancadas en lo que fue y ya no podemos cambiar. En lo que no podemos hacer o lo difícil que será llegar a algún sitio, cuando en lo que tenemos que centrarnos es en lo que sí que podemos hacer y tenemos a nuestro alcance.
En mi pared hay un cartel que inconscientemente leo todos los días de un proverbio chino: un camino de cienmil kilómetros empieza por un solo paso.
Pues eso, ¿no?
Yo voy a dar mi paso, ¿y vosotros?

solo te keda dar ejemplo aanimo!!
ResponderEliminarjiji pues si
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