martes, 31 de marzo de 2015

Feliz infelicidad

Se nota que es medio fiesta. Por la ventana de mi habitación oigo a niños jugando en las parcelas de sus casas y gente paseando tranquilamente por el campo hablando de cosas que les ha pasado, les preocupa o simplemente tienen interés en compartir.
A lo lejos escucho una moto de gran cilindrada acelerando y me imagino que soy yo. Cierro los ojos y me imagino las sensaciones, subida en esa gran moto, con el casco, oyendo mi respiración entre el rugido de los petardeos del motor. Acelero deslizándome calle abajo y noto el aire que me empuja hacia atrás a causa de la velocidad.
No me gustan las motos porque creo que son peligrosas y que en un instante se puede acabar todo, es tu cuerpo desnudo contra el asfalto, otro coche o lo que sea. No se me da mal conducir pero prefiero no hacerlo, voy más segura en mi coche y encima puedo escuchar música. Eso si, he de admitir que la sensación de libertad y adrenalina que te da la moto no es fácil de igualar.

Vuelvo a abrir los ojos y me relajo escuchando esos sonidos de la gente de fuera, haciendo sus vidas, disfrutando, riéndo y, por qué no, llorando, sufriendo y sintiendo dolor. Todo es parte de la vida, todo eso significa que estamos vivos. Se han empeñado en hacernos pensar que se tiene que estar siempre bien, que si no estás bien tienes que curarte rápido y pasar a otra cosa, es malo estar triste o llorar.


Pues yo digo que no, que hay que aceptar que hay veces que estás triste y lloras, pues llora. No hay problema. Un día estás más tonto y te sientes peor, pues vale, no pasa nada, todo acaba pasando y otro día estarás mejor. Si te obsesionas con lo mal que estás, o la gente no te deja en paz porque estás mal o tratas de ocultarlo, al final se enquista. Hay que aceptar los sentimientos, tanto buenos como malos. Dicen que no hay luz sin oscuridad y es cierto. Si no estuviésemos nunca tristes no podríamos apreciar lo genial que es sentirse bien. Si no estuviésemos nunca felices tampoco sabríamos lo que nos perdíamos y sería un mundo muy gris.
Las cosas siempre pasan por algo y si se aceptan es mucho más fácil superarlo y estar bien con uno mismo.

Sin alargarme más que paséis un buen día, y si no, pues otro día será.

lunes, 30 de marzo de 2015

Adaptarse si

Estoy pletórica, feliz de la vida, entusiasmada y con el alma por las nubes. He corrido 12 kilómentros a un ritmo aceptable (5:49 minutos el kilómetro) y no me ha dolido nada de nada. El domingo salí a correr, cuando terminé estiré a conciencia y me fui a la ducha. Fue pasando el día y nada de nada. No me dolió la pierna mala ni la espalda ni la rodilla que me empezaba a molestar. Ahora tengo la normal sensación de pesadez en las piernas pero no un dolor de lesión, parece que finalmente voy progresando.
Cuando estuve en Galicia me empecé a preocupar por los dolores que no terminaban de irse, llegué a pensar que tal vez no pudiese terminar la carrera de 21 kilómetros. Después de hoy estoy con el ánimo por las nubes.
Termino mi semana de entrenamientos para la media maratón habiendo corrido 45 kilómetros. Es cierto que corrí el lunes lo que debería haber corrido el domingo, pero como estuvimos haciendo cosas y visitando lugares gallegos no me dio tiempo. Ya escribí sobre ello así que no voy a enrollarme mucho más en el tema.
Últimamente intentaba correr por sitios planos porque había cogido miedo a las cuestas, que me hacían empeorar la lesión, pero el domingo decidí que ya estaba bien y salí a recorrer calle, me encontrase lo que me encontrase, y la verdad que me salió bien.

Parece que poco a poco voy llegando a mi punto alto de forma y se agradece. Tengo clarísimo que es muy importante estirar y calentar bien bien. Sobre todo cuando haces tanto ejercicio y empiezas a no tener los músculos como hace diez años. La gente más mayor dirá que soy una exagerada pero no os engañéis, se nota la diferencia. Cuesta más recuperarse, necesitas mejor nutrición, hidratación y estiramientos, y el riesgo de tener problemas musculares es mayor. Si, a pesar de estar en forma se nota. Con esto no quiero decir que con mi edad no pueda ganar a gente que tiene diez años menos que yo, por supuesto que puedo y lo hago, pero seguramente necesite mejor calentamiento y estiramientos. Hay que ser consciente de la edad que tienes, no obsesionarse ni deprimirse pero ser consciente y trabajar con tu cuerpo adaptándote a sus necesidades. No es nada malo, solo es diferente. Lo bueno que tiene es que seguramente de cabeza estemos mejor, yo con 20 años era una vaga redomada y no tenía interés por correr ni ejercitarme, ahora me encanta y disfruto cada paso.

En definitiva lo que quiero decir que lo más importante que debemos saber es: "Adaptarse si, resignarse nunca".

Espero que paséis todos un gran día.

jueves, 26 de marzo de 2015

Cala bobas

Me visto con intención de salir a correr. Hace un día de locos pero tengo que cumplir mi plan de entrenamiento y no puedo buscar excusas. Podría salir mañana pero tengo un largo viaje por delante y no quiero ir cansada porque me entra mucho sueño después de correr. Hoy tocan 12 kilómetros.
Me calzo las zapatillas y el chubasquero, sin pensarlo más abro la puerta y salgo al amenazante clima gallego.

Mientras corro voy pensando en muchas cosas. La mayor parte de mis pensamientos pasan por el accidente de avión de German Wings. Debe ser horrible la sensación de perder a alguien, y si ocurre de un modo tan repentino y dramático aún más. Pienso también en cómo se le puede ocurrir a la gente escribir twetts las víctimas o haciendo alusión a la falta de sensibilidad de los medios por no decir que en el avión viajaban también animales. Le diría a alguna de esas personas que fuese a una víctima y le dijese "oye, en el avión iban también unos galgos" a ver la reacción para ver si pilla de una vez que por mucho que nos gusten los animales, hay situaciones en las que no se puede comparar una catástrofe con otra. Amo a mi perra, pero sinceramente si tuviese la mala suerte de que muriese en un accidente de esa magnitud no tendría el poco tacto de decir nada. Me parece que hay cosas que no admiten comparación. Tal vez se nos ha dado demasiada libertad con las redes sociales y cualquier persona puede escribir lo que quiera sin pensar dos veces lo que hace. Más o menos lo mismo que aquí, aunque creedme, me pienso lo que escribo.

No me apetece continuar pensando en este tema y me concentro en la canción que suena por los auriculares. Con el paisaje que veo me motiva el doble la música. Además hoy me duelen bastante las piernas y me está costando mantenerme en movimiento. No llueve pero hay gotitas en suspensión que se pegan a mi cara y cuerpo a medida que avanzo. A ratos llueve un poco más y me cuesta abrir los ojos. Hay muy poca gente en la calle y los que hay me miran como si pensase que estoy loca, pero tengo una misión, terminar los 12 kilómetros.

Cuando tuerzo una esquina no me doy cuenta de que hay un charco enorme y me lo como con las dos zapatillas. Las tengo tan encharcadas que veo salir gotas por la puntera. Puff, me está costando muchisimo. Por un lado tiro de cabeza, obligándome a no parar, pero a la vez tiro con el cuerpo, porque la cabeza empieza a decirme que pare. Los kilómetros pasan muy lentamente y poco a poco voy llegando a completar el entrenamiento. Noto dolores en los cuádriceps y las mallas de correr me empiezan a tirar de lo mojadas que están. Pienso en la ducha de después y en la comida que me espera. Aprieto un poco más y termino a un ritmo de 5:35 minutos el kilómetro.

Mereció la pena salir. Me gustó la sensación y vencerme a mí misma.

¡Feliz fin de semana a todos!

lunes, 23 de marzo de 2015

16 kilómetros

Estoy nerviosa y no se por qué. No es la primera vez que supero la cantidad de kilómetros máximos que he hecho, pero el haberlo planificado es algo que hace que tenga una sensación extraña, algo que no había sentido hasta ahora, presión. No quiere decir que no lo disfrute, pero ahora tengo un plan de entrenamiento que tengo que cumplir si quiero terminar una media maratón y noto cierta presión.

No es como siempre que salgo a correr y hago lo que pueda, ahora tengo que cumplir, tengo que tratar de llegar a hacer 16 kilómetros. Lo máximo que he hecho corriendo han sido 14 kilómetros y fue bastante antes de que me lesionase, cuando me sentía muy bien, cuando estaba en mi mejor momento.
Sé que parece que dos kilómetros no son tanto, pero son de 10 a 12 minutos más corriendo después de estar reventada de correr, significa ir aún más lejos, estar poco a poco más cerca de mi objetivo actual, los 21 kilómetros.

Voy corriendo y la sensación es agradable. No es mi entorno habitual, estoy en Galicia y el paseo marítimo está húmedo. Ha llovido esta mañana poco antes de que saliese a correr y los pocos charcos que quedan se están secando por la temperatura que aporta la luz del sol. A medida que voy haciendo kilómetros me siento más ligera y me tengo que contener para no correr más rápido "tranquila, aún me quedan 11 kilómetros. No puedo acelerar ahora y reventar antes de terminar".
Se empieza a oscurecer y empiezo a notar gotitas de lluvia en la cara. Miro al cielo y veo que se va a ir poniendo cada vez peor así que me acomodo la capucha en la cabeza y sigo corriendo. Llueve tanto que tengo que proteger el teléfono móvil que estoy usando para escuchar música. Lo meto por dentro de la sudadera y continúo. Me gusta correr bajo la lluvia.
Como no llevo agua aprovecho para beber agua chupándome los labios. Al poco deja de llover. El suelo vuelve a estar encharcado.


Sigo corriendo. Sale el sol y empieza a hacer calor, tanto calor que tengo que quitarme la sudadera, que ya está seca por la temperatura. Mi marcha sigue su curso. Me cruzo con gente que acaba de salir a pasear a causa del sol y gente que está paseando al perro. Llego a la punta del puerto y vuelvo, a la punta del puerto y vuelvo y una última vez. Llevo 13 kilómetros y voy bien, kilómetro 14, en cuanto siga un poco habré corrido lo máximo que he hecho nunca. Kilómetro 15, ya no me voy a parar aunque me duelan las piernas, aunque empiecen a acalambrarse por la falta de agua. !5, 50 madre mía, 500 metros y voy corriendo como una torpe, me muevo con torpeza pero rápido. Voy a menos de 6 minutos por kilómetro. "Ya queda nada, ya queda nada". ¡Kilómetro 16! ¡Ya está! ¡Terminé!
Para terminar vuelvo andando por la playa, disfrutando el momento. Las dudas ya no valen, lo he hecho y si puedo con esto, seguro que llego a la media maratón. Respiro profundo y me hundo en la arena de playa. Miro al mar, el único testigo de mi logro.
¡A ducharse!

Feliz Lunes

jueves, 19 de marzo de 2015

Embarrada

Estoy preparando el viaje para mañana. Iba a ir a Cádiz pero el mal tiempo que va a hacer estos días me ha hecho replantearme las cosas y voy al Norte. ¡Qué narices, no voy a dejar que la lluvia me alcance, voy yo a por la lluvia! ¡Que se prepare!

Coloco las cosas en la cama para hacerme una imagen mental de lo que me falta y lo que ya tengo preparado. Cuando tengo esto hecho reviso cosa por cosa y compruebo que está todo, más o menos. Quedan cargadores, libros y demás cosas de última hora que meteré mañana antes de irme.
Tengo preparadas las cosas para estudiar, escribir y correr, que no voy solo de vacaciones. Voy a aprovechar que no entreno fútbol para correr y prepararme el medio maratón. El domingo tengo que correr 16 kilómetros y es la primera vez que hago tanto, espero llegar a completarlo aunque sea en 2 horas. Ya os contaré que tal.

Todavía tengo las piernas cansadas del entrenamiento de esta mañana. Ha sido de esos que me gustan, duros, embarrados y con unas vistas increíbles. Mis piernas han terminado cansadas y hechas un asco del barrizal, pero agradecidas. Me encanta correr donde corro (no voy a decir donde que luego mis fans me siguen y no me mola jijiji) porque las vistas son geniales. Al principio son vistas normales, pero se agradece la cantidad de gente que escoge ese lugar para hacer deporte, es como si te contagiase. Si te adentras un poco y haces una tiradita de más de 4 kilómetros y no vas tan matado como para poder disfrutar las vistas son una preciosidad. Es evidente que no lo voy a comparar con correr en cualquier otro sitio natural, pero me encantan los espacios planos y abiertos con kilómetros de cultivos. Me trasmite paz. Igual soy muy fácil de complacer.


Si el reloj no me engaña he hecho 8 kilómetros en 44 minutos, lo que sería un ritmo medio de 5:30 minutos el kilómetro, casi 11 kilómetros por hora. Poco a poco voy recuperando el ritmo que había conseguido antes de la lesión y sobre todo, cuando corro no me duele y después estiro y se me pasa. 
Ayer fui al Fisio, a partir de ahora Pablo, y me dijo que igual estos días me molestaba un poco y notaba la pierna floja a causa del masaje, pero a excepción de leves molestias al levantarme de la cama, todo perfecto. 

Pues nada gentezuela, que tampoco tengo mucho más que contaros y aún me queda por hacer. Espero que paséis un buen puente quien lo tenga y si no, que paséis un buen fin de semana que ya está a la vuelta de la esquina. 
Un abrazo para todos.


lunes, 16 de marzo de 2015

Pasado domingo

Me cuesta bastante despertarme porque la perra me ha dado la noche vomitando. No creo que le pase nada porque suele vomitar cuando se ha comido algo que le ha sentado mal. Es mejor así, que vomite lo que le pueda hacer daño, los perros no son tontos.
Tras pensármelo un rato acabo levantándome y me estiro. Me duelen las piernas del partido de ayer, pero es un dolor gratificante, el dolor de la batalla. Soy una guerrera y ayer ganamos. Ayer batallé pero bien. Me encanta ser la pesadilla de las contrarias y que se acuerden de mi para la próxima vez. Intento no achantarme ante los envites, me gustan, me motivan, cuanto más me dan mejor lo hago. Me siento en el borde de la cama y pienso en lo que tengo que hacer. Es domingo pero he reservado las cosas que no hago durante la semana para hacer el fin de semana, y ayer no es que hiciese mucho. Tengo que escribir artículos, montar vídeos, hacer deporte, hacer... 12 kilómetros. Mierda. Una burrada diréis, ¿qué necesidad? diréis, pero lo tengo que hacer porque el tiempo pasa y mi primera media maratón del 26 de abril se acerca a pasos agigantados.

Como estoy un poco tiesa decido que después de desayunar y hacer la digestión voy a hacer un poco de yoga con la Wii. Estiro todo muy bien y cuando termino la sesión me siento bastante mejor, así que para no perder más tiempo me cambio rápido y voy con el coche al parque donde corro últimamente.



Mientras estoy corriendo voy analizando mis sensaciones, voy mirando mi forma de pisar, escuchando mi respiración, mirando la colocación de mis manos. Veo que todo va más o menos bien y miro al frente concentrándome en la música. Cuando llevo la mitad del recorrido me empieza a entrar flato, mi mente se empieza a rebelar, mis piernas hacen cosas raras y comienzo a hablar conmigo por dentro. "En el fondo te encanta que te duela, lo hace más gratificante, más sacrificado. En el fondo eres un poco masoca, porque si no duele no merece la pena, ¿verdad? Claro que si. No te vas a parar porque realmente cuesta más pararse que ir con un pie delante del otro, y del otro y del otro. Podrías estar así todo el día. No tienes prisa y puedes ir al ritmo que quieras, lo que cuenta es hacer los doce. No te duele la pierna y eso está muy bien, tienes que aprovechar, no te vas a lesionar. Eso ya ha pasado. ¿Y si en la media maratón te entran estas dudas?Esto es un entrenamiento mental también. Vamos"

De un modo medio digno medio lastimero llego a completar mi objetivo. La sensación es una mezcla de dolor de piernas y gratificación. Estiro bien y me apresuro a llegar a coche para ponerme la sudadera que parece que va refrescando. En el coche bebo agua y bebidas isotónicas. Me siento muy bien. "Ahora a comer".

Un domingo más y aún me queda medio día.

jueves, 12 de marzo de 2015

Método Ryan Giggs

Buenas gentecilla. Estoy en casa pensando en ponerme a estudiar pero antes me gustaría escribir para que esto no caiga en la desolación y el aburrimiento. Hoy y ayer estuve muy liada y no pude ir al gimnasio pero esta tarde voy a hacer un esfuerzo extra y a pesar de que me tocan pesas, voy a hacer yoga con la wii. La última vez que hice me sentí muy bien y el día siguiente tuve agujetas, pero de esas agujetas que molan, de las que dices, madre mía que buen ejercicio me marqué.

No me voy a poner a enumerar los múltiples beneficios que tiene el yoga porque tengo pensado escribir un artículo sobre ejercicios de yoga para el fútbol, inspirándome en futbolistas como Ryan Giggs, que a pesar de tener ya una edad (jugó hasta los 41 años) se mantuvo en pie de guerra hasta que se retiró. Además fue galardonado por múltiples éxitos deportivos que no me voy a poner a numerar. Si queréis saber más dadle al link. Pues yo pienso estar como él o más, ¡hasta los 70 jugando al fútbol!

Practicar yoga, además de lo espiritual que habrá a quien no le guste, tiene muchos beneficios en cuanto a flexibilidad y lo que siempre voy buscando fortalecer, el core. Soy una persona con unos músculos potentes y por lo tanto no son muy flexibles que digamos, lo que me pone en grave riesgo de tener lesiones cada dos por tres. La mejor época para mi cuerpo fue cuando me apunté a Karate, y estoy segura que era porque fomentaba mucho la flexibilidad.


También reconozco que hay cierto grado espiritual del yoga que me llama. No me voy a convertir en una yogui pero la parte de estar con uno mismo y meditar es también algo a lo que no estamos acostumbrados y creo que se debería practicar de vez en cuando. Hay gente que si hiciese esto alguna vez se darían cuenta de que no se soportan a sí mismos y comprenderían por qué el resto de la gente no les aguanta.
En fin, ya os contaré qué tal me va y si decido incorporarlo a mis rutinas de entrenamientos, aunque ahora mismo estoy a tope de cosas.
Si no escribo mañana espero que paséis un feliz fin de semana y aprovechéis el tiempo tan bueno que está haciendo, ¡que luego llueve y nos quejamos!
Un abrazo.

martes, 10 de marzo de 2015

Musculación si o no

Me despierto con sueño pero energía. Tengo muchas cosas que hacer y el día se me queda corto.
Me he embarcado en un nuevo proyecto y es que estoy colaborando con El Rincón del Músculo, escribiendo artículos sobre todas estas cosas que me gustan tanto: deporte, alimentación, descansos, vitaminas, hidratación y por supuesto, musculación. Normalmente soy más de correr, hacer bici o jugar al fútbol, en definitiva, mantenerme en forma de un modo que llamaría natural. Para correr mejor siempre he pensado que había que pasar tiempo corriendo, o para rendir más en la bici, pedalear más y más duro. Ahora, y tras revisar múltiples artículos y revistas, me doy cuenta que hay que mantener un cuerpo equilibrado y que las pesas son importantes para exigir a tus músculos mayor potencia y aguante.

No quiero decir que haya que convertirse en Thor (iba a decir Hulk pero está muy visto) sino que en el equilibrio está todo el secreto. No puedes correr sin tener los brazos un poco musculados, es decir, puedes, pero no quiere decir que vayas a progresar más que otro que vaya al gimnasio.
El deporte en el que más lo he notado es en la natación. Para nadar bien necesitas técnica y resistencia, pero también es importante que tus músculos estén formados para que si les exiges nadar durante media hora, no se te pongan en huelga a la primera de cambio. Tienes que acostumbrar a tus músculos a dar caña y aguantar casi lo que les pongas delante.
Si os fijáis, los deportistas de élite complementan a menudo su trabajo especifico de su modalidad con ejercicios de gimnasio. Previenen lesiones y se preparan mejor para la competición.


Por otro lado, hay mucha gente que tiene prejuicios sobre las mujeres con músculo. Una mujer puede tener músculo y ser perfectamente femenina, una cosa no quita la otra, depende del tipo de músculo y del tipo de persona. Hay mujeres con músculo femeninas y sin músculo no tan femeninas. El problema está en el concepto de lo que es femenino. Femenino es todo lo que es del tipo XX, pero se puede incluir también al género masculino con identidad femenina. Esto es un lio pero a lo que voy es que estamos acotados por nuestras palabras. Nuestras palabras son el mapa del mundo que tenemos pero no el mundo en sí. Si a una mujer le encanta hacer pesas o muscularse, no debería tener reparos en que la vayan a mirar raro o llamar la palabra más horrenda del mundo "machorro" (sinceramente, es horrible y me parece súper hiriente). Hay que aceptar que cada uno es como es y por denominarle de una forma no va a ser mejor ni peor, simplemente será.

Bueno, con este juego de palabras os dejo que estoy muy liada con estudios, entrenos y artículos.
Muchos besos a todos.

viernes, 6 de marzo de 2015

Prudencia

Tengo la pierna mejor pero noto que cuando entreno, al día siguiente me duele bastante detrás de la rodilla por sobrecarga, y si continúo ejercitándome me vuelve a doler la zona de la lesión y llega hasta los lumbares. En fin, que tengo que tener paciencia y sobre todo prudencia.
Ya se que escribo a menudo de mi lesión, pero ahora mismo es un obstáculo que está limitando mis avances en los entrenamientos y me tiene bastante preocupada.
Es por esto que he decidido, asesorada por gente muy sabia, que este domingo no voy a correr la "Carrera para todos" de Ciudad Universitaria. Me fastidia bastante pero me parece lo más prudente.
La carrera consta de un circuito de 7 kilómetros por la zona de Ciudad Universitaria que se puede realizar una, dos o tres veces, es decir, en la misma carrera puedes hacer 7, 14 o 21 kilómetros. La posibilidad que te ofrece es que si normalmente haces carreras de 10 kilómetros, te puedes animar a hacer la de 14, pero si en la primera vuelta ves que vas matado pues paras. O si has hecho 14 y te sientes con energía de sobra, puedes probar la media maratón (siempre aconsejable con un entrenamiento bien preparado).



Mi idea inicial era preparar el medio maratón. Cuando me lesione recé para llegar a tiempo para los 14 kilómetros y ahora no me veo capaz de hacer ni 7. La frase de la persona sabia que me asesoró fue "creo que no deberíamos ir, porque tal y como eres, si te empieza a doler mucho en el kilómetro 5 no creo que pares, te forzarás para terminar al menos 7 kilómetros y puede que te lesiones". Y yo aún voy más allá, si termino la de 7 y no me duele, a lo mejor voy a por la de 14 y me reviento la lesión, por lo que perdería las posibilidades de correr la media maratón del 26 de abril en Madrid (de la que ya hablaré).
Es evidente que pierdo el dinero de la inscripción, pero es para una buena causa y tampoco me importa. Lo que me importa más es que me pierdo lo que sería un ensayo a pequeña escala para la media de Rock and Roll Madrid.
Este año me estoy perdiendo más carreras de las que corro, pero hay que sacar lecciones de todo y aprender que a veces hay que tener paciencia y prudencia. Por lo general, si piensas que no vas a terminar una carrera seguramente no lo hagas, es por eso que siempre hay que intentar dar lo mejor en cada momento y apretar los dientes para llegar a meta pensando siempre que eres capaz, pero este no es el caso. Hay momentos en los que no se puede forzar y ser realista pensando en las consecuencias que puede tener a largo plazo.
Bueno, no me quiero liar más a repetir lo de siempre pero quería desahogarme y autoconvencerme a través de este artículo.
Espero que no os resulte muy cansina pero se que me queréis y me soportáis por eso.
Muchas gracias por leerme. Hasta el lunes!!!

Feliz fin de semana

jueves, 5 de marzo de 2015

Dolor y masaje

"No lo entiendo, simplemente no lo entiendo". Me levanto de la cama a duras penas. El dolor detrás de la rodilla y en la pierna en general me está matando de frustración. No entiendo que el sábado jugase un partido y no notase nada raro, el lunes entrenase sintiéndome cada vez mejor y ayer martes me fuese a correr un rato y me tuviese que volver por dolor en la zona de la lesión. Al volver estiré muy bien, me duche poniéndome calor y para terminar me puse crema anti-inflamatoria, y a pesar de ello pase una tarde regular con dolor de vez en cuando y la rodilla sin poder doblarla bien sin dolor.
Es miércoles y me he despertado con un dolor en la rodilla con el que no había tenido el placer de coincidir anteriormente. Parece que me haya pasado la noche pateando y la frustración se apodera de mi cabeza. "Me he vuelto a lesionar, no debería haber empezado a hacer deporte, la he liado, ahora otra vez un mes de baja, no llego a la media maratón ni de coña..."

Desayuno malhumorada y me ducho de peor humor si cabe. Llamo a la clinica Depor Clinic, en la que me estoy tratando y me dicen que tienen cita con Pablo (mi fisio) en 15 minutos. Me visto en chándal y bajo a verle. Le comento lo que me pasa con bastante tristeza y con la sensación de que me va a regañar, por supuesto, no lo hace. Por el contrario me revisa la movilidad y comprueba que el músculo hace su función. "A ver, el músculo está bien, no tienes rotura y la cicatriz está bastante bien, lo único que noto es que tienes muy cargada la pierna y la espalda" Pufffff. Se me quita un peso enorme de encima. A medida que hablamos me voy animando. "Lo que ha pasado es que has jugado un partido entero y las piernas no estaban preparadas, ahora te descargo y a ver que tal" El masaje me duele, bastante, pero es un dolor que sé que me va a hacer bien, casi pienso que cuanto más me duela mejor voy a estar después.
"Vas a seguir portándote bien estirando, calentando, manteniendo buenas posturas, ¿verdad?" Asiento con la cabeza con cara de niña buena y entonces me dice que puedo entrenar, que tenga cuidado pero que no tenga miedo...JA. "¿Qué tal notas la pierna ahora?" la muevo un poco "genial, como si nada, muchas gracias".

En el entrenamiento de la tarde me siento genial y renovada. Sinceramente creo que si no hubiese sido por el masaje no habría podido entrenar o habría tenido una lesión por sobrecarga. Es increible que un simple masaje pueda ayudar tanto. Por eso y todo lo que nos ayudan, reconozco la gran labor de los profesionales de la salud Fisios, Médicos, Preparadores... ¡Seguid ayudando tanto por favor!

lunes, 2 de marzo de 2015

Divaga lunes

Debería ir al gimnasio, ya he estudiado mi ración de mañana y tengo que respetar el horario que me he marcado, para estudiar y para ir al gimnasio. Siempre me da pereza pero acaba mereciendo la pena. Estoy cansada del partido del sábado y por eso me cuesta más, pero finalmente me cambio y decido que en lugar de ir al gimnasio de abajo, voy a ir a hacer pesas a mi sótano. Tiene la ventaja de que está en casa pero no tiene todas las máquinas que quiero. Me da igual porque puedo aprovechar para hacer TRX. Mi entrenamiento de hoy consiste en dorsales, bíceps, cuádriceps, tríceps, abdominales y pectorales. Las primeras series se hacen fácilmente pero las últimas son fastidiadas de verdad, tengo que tomar un respiro entre repetición y repetición. Me alegro de haberme quedado en casa porque las caras que pongo no son normales.

Cuando termino me bebo un vaso de soja con chocolate y me pego una ducha bien ganada.



El día es espectacular. Hace tanto sol que la temperatura es primaveral y después de comer me pongo en pantalón corto a tomar el sol en la terraza con las patas blancas de todo el invierno a la sombra. Es una delicia recibir las vitaminas de un modo tan natural y placentero. Estoy totalmente relajada disfrutando del sol, y no soy la única.


Ha regresado el monstruo de los dientes y la barriga al aire. Tiene tal falta de escrúpulos que mientras mantiene esta pose de vez en cuando me mira y emite un sonido de disfrute total imposible de describir. La miro y pienso en lo bonito que debe ser vivir como ella, sin preocupaciones, sin pensar en qué será de ti mañana, los problemas del país, si estoy aprovechando mis días... Aunque por otro lado también es cierto que sólo vive 10-12 años, no tiene capacidad de decisión, va a atada a mi por un collar, no puede protestar o si lo hace no va a conseguir nada, come piensos secos con una pinta horrible... vale, prefiero ser humana y tener preocupaciones y problemas pero capacidad de decisión y consciencia de todo lo que hago y pienso. Sobre todo lo de la comida, por supuesto.
Bueno, bueno, bueno, en lo que he derivado... Cualquiera diría por como ha empezado el artículo que iba a acabar así, ¿verdad? Es lo que tiene la vida, nunca sabes qué te va a traer, y aunque nos esforcemos por hacer las cosas a nuestra manera, luego va y te dejas llevar por otra.
En fin, que solo estoy divagando un lunes por la tarde.
Un saludo. Os quiero.