Se nota que es medio fiesta. Por la ventana de mi habitación oigo a niños jugando en las parcelas de sus casas y gente paseando tranquilamente por el campo hablando de cosas que les ha pasado, les preocupa o simplemente tienen interés en compartir.
A lo lejos escucho una moto de gran cilindrada acelerando y me imagino que soy yo. Cierro los ojos y me imagino las sensaciones, subida en esa gran moto, con el casco, oyendo mi respiración entre el rugido de los petardeos del motor. Acelero deslizándome calle abajo y noto el aire que me empuja hacia atrás a causa de la velocidad.
No me gustan las motos porque creo que son peligrosas y que en un instante se puede acabar todo, es tu cuerpo desnudo contra el asfalto, otro coche o lo que sea. No se me da mal conducir pero prefiero no hacerlo, voy más segura en mi coche y encima puedo escuchar música. Eso si, he de admitir que la sensación de libertad y adrenalina que te da la moto no es fácil de igualar.
Vuelvo a abrir los ojos y me relajo escuchando esos sonidos de la gente de fuera, haciendo sus vidas, disfrutando, riéndo y, por qué no, llorando, sufriendo y sintiendo dolor. Todo es parte de la vida, todo eso significa que estamos vivos. Se han empeñado en hacernos pensar que se tiene que estar siempre bien, que si no estás bien tienes que curarte rápido y pasar a otra cosa, es malo estar triste o llorar.
Pues yo digo que no, que hay que aceptar que hay veces que estás triste y lloras, pues llora. No hay problema. Un día estás más tonto y te sientes peor, pues vale, no pasa nada, todo acaba pasando y otro día estarás mejor. Si te obsesionas con lo mal que estás, o la gente no te deja en paz porque estás mal o tratas de ocultarlo, al final se enquista. Hay que aceptar los sentimientos, tanto buenos como malos. Dicen que no hay luz sin oscuridad y es cierto. Si no estuviésemos nunca tristes no podríamos apreciar lo genial que es sentirse bien. Si no estuviésemos nunca felices tampoco sabríamos lo que nos perdíamos y sería un mundo muy gris.
Las cosas siempre pasan por algo y si se aceptan es mucho más fácil superarlo y estar bien con uno mismo.
Sin alargarme más que paséis un buen día, y si no, pues otro día será.

No hay comentarios:
Publicar un comentario