"No lo entiendo, simplemente no lo entiendo". Me levanto de la cama a duras penas. El dolor detrás de la rodilla y en la pierna en general me está matando de frustración. No entiendo que el sábado jugase un partido y no notase nada raro, el lunes entrenase sintiéndome cada vez mejor y ayer martes me fuese a correr un rato y me tuviese que volver por dolor en la zona de la lesión. Al volver estiré muy bien, me duche poniéndome calor y para terminar me puse crema anti-inflamatoria, y a pesar de ello pase una tarde regular con dolor de vez en cuando y la rodilla sin poder doblarla bien sin dolor.
Es miércoles y me he despertado con un dolor en la rodilla con el que no había tenido el placer de coincidir anteriormente. Parece que me haya pasado la noche pateando y la frustración se apodera de mi cabeza. "Me he vuelto a lesionar, no debería haber empezado a hacer deporte, la he liado, ahora otra vez un mes de baja, no llego a la media maratón ni de coña..."
Desayuno malhumorada y me ducho de peor humor si cabe. Llamo a la clinica Depor Clinic, en la que me estoy tratando y me dicen que tienen cita con Pablo (mi fisio) en 15 minutos. Me visto en chándal y bajo a verle. Le comento lo que me pasa con bastante tristeza y con la sensación de que me va a regañar, por supuesto, no lo hace. Por el contrario me revisa la movilidad y comprueba que el músculo hace su función. "A ver, el músculo está bien, no tienes rotura y la cicatriz está bastante bien, lo único que noto es que tienes muy cargada la pierna y la espalda" Pufffff. Se me quita un peso enorme de encima. A medida que hablamos me voy animando. "Lo que ha pasado es que has jugado un partido entero y las piernas no estaban preparadas, ahora te descargo y a ver que tal" El masaje me duele, bastante, pero es un dolor que sé que me va a hacer bien, casi pienso que cuanto más me duela mejor voy a estar después.
"Vas a seguir portándote bien estirando, calentando, manteniendo buenas posturas, ¿verdad?" Asiento con la cabeza con cara de niña buena y entonces me dice que puedo entrenar, que tenga cuidado pero que no tenga miedo...JA. "¿Qué tal notas la pierna ahora?" la muevo un poco "genial, como si nada, muchas gracias".
En el entrenamiento de la tarde me siento genial y renovada. Sinceramente creo que si no hubiese sido por el masaje no habría podido entrenar o habría tenido una lesión por sobrecarga. Es increible que un simple masaje pueda ayudar tanto. Por eso y todo lo que nos ayudan, reconozco la gran labor de los profesionales de la salud Fisios, Médicos, Preparadores... ¡Seguid ayudando tanto por favor!

No hay comentarios:
Publicar un comentario