miércoles, 21 de octubre de 2015
Espíritu de equipo
Cuando empiezo a estar mejor saco a la perra y desayuno viendo "Friends", una costumbre recién instaurada para los domingos por la mañana. Cuando termino me empiezo a arreglar para ir a ver jugar el Rayo-Barcelona femenino que se disputa en Vallecas a las 12. A pesar de ser lo más alto del deporte femenino, el cesped es artificial y no se retrasmite por ningún canal de televisión, a no ser que sea catalán.
Cuando termina la primera parte vuelvo a casa para comer, ya que a las 13:45 tengo que estar en mi polideportivo para ir dirección a Aluche. Jugamos contra el Cantera.
Cuando llegamos el cielo tiene pinta de lluvia, pero no empieza a llover hasta que llevamos 15 minutos de partido. Empiezo el partido en el banquillo y ahí me quedaré hasta el final. Aunque reconozco que estoy verde, que el partido no estaba para que saliese o que la gente que salió es más valida que yo (al menos por la experiencia), no puedo evitar sentir un poco de pena por no haber podido disputar ni un minuto, porque aunque no tenga tanta técnica como otras iba a dar el 200% de mi. Ganamos 1-2 a un equipo peleón y que tuvo oportunidades hasta el final.
Después del partido nos vamos a ver al Samper A que juega en Manoteras a las 18. Llegamos un poco tarde pero a tiempo para ver el primer gol de Teresa y el gol del empate del Spartac. Fue entonces cuando me dí cuenta de lo necesario que es tener un club que te apoye. Las chicas quedaron un poco tocadas con el gol, pero empezamos a animarlas para que supiesen que no estaban solas y al final acabaron remontando y ganando 1-3. Son unas maquinas, pero creo que también ayuda que a pesar de estar en campo enemigo, escuches una voz amiga diciendo que "puedes con ellas, que te las comes, que llegas a ese balón..." Que te des cuenta que esas personas han venido hasta allí solo para animarte y por tanto tienes que dar algo a cambio. Se puede ganar o perder, pero hay que darlo todo.
Lo se porque es lo que nos pasó en el primer partido que jugamos. La verdad es que los nervios eran palpables pero saber que en la grada había gente apoyándonos hizo que no dejásemos de luchar. Es por esto que me encanta el deporte y me encanta el espíritu de equipo, y en el Samper parece que todo el club somos un gran equipo.
martes, 13 de octubre de 2015
Hispanidad
Un rato después de desayunar me visto con ropa de deporte y me bajo a mi nuevo y auto-elaborado gimnasio del que estoy muy orgullosa. Puede ser modesto y que le falten algunas cosas, pero a lo largo de los años, entre mi padre y yo hemos ido poniendo nuevos elementos que hacen que ahora pueda realizar mis ejercicios sin problemas. No por que sea el día de la hispanidad y la gente este descansando voy a dejar de entrenarme.
Estoy siguiendo una tabla que me paso Trini y que sigue desde hace años. No hace siempre lo mismo, pero todos los ejercicios están basados en esa tabla. Como no tengo todos los aparatos para poder seguir a rajatabla su rutina, me he hecho una yo misma para ir tirando. Empecé la semana pasada y el primer día me quería morir con el dolor de abdominales que tenía, pero poco a poco me estoy dando cuenta que el cuerpo se hace a todo. Ya no me cuesta tanto terminar la rutina y la acabo con ganas de más. Estaré 8 semanas con esta rutina de lunes, martes, jueves y viernes a la que como variación si se me queda pequeña, iré añadiendo repeticiones o peso, según me apetezca. Hoy, como es lunes he hecho lo que corresponde a este día. Os voy a explicar más o menos lo que he hecho.
Para empezar me hago 3 series de abdominales infernales que consisten en 25 abdominales sobre la fitball, 25 oblícuos en el suelo (por cada lado), 25 elevaciones de pelvis con las piernas en alto y 25 elevaciones de pelvis con fitball. Os aseguro que después de una tanda te quieres morir, no te cuento después de tres. Después hago bíceps y tríceps con mancuernas (3x15+15), isquiotibiales con peso muerto (3x15), pecho con mancuernas tumbada boca arriba(3x15) y algo de hombros sentada, primero levantando los brazos rectos y después haciendo pájaros (3x15+15). Como me sentía con ganas de más hice una serie de saltos al escalón, primero con pies juntos (3x15) y después alternando (3x30). Así me voy a poner jiji
Me estoy volviendo una autodidacta porque me parece que a la gente se le está subiendo a la cabeza y cada vez las cosas están más caras. El gimnasio a pesar de que está bastante bien por tener piscina y mogollón de actividades me cuesta 50 euros al mes. Como me parecía muy exagerado y por las tardes no solía ir decidí elegir el horario sólo de mañana que cuesta 30 euros, pero resulta que los días festivos no puedo ir, y las mañanas las he tenido bastante liadas y no he podido ir, por lo que paso de pagar.
La oposición he decidido preparármela por mi cuenta porque he mirado academias y cuestan ¡100 euros al mes! ¿Estamos locos o qué? y el primer mes con la matricula y los libros se te pone en 235 euros de nada... En fin que todos quieren hacer negocio así que pasando.
Pues nada más que contar por mi parte. ¡Que paséis una feliz semana!
miércoles, 7 de octubre de 2015
Decisiones
Hoy ha sido un día de decisiones que me ha ido liberando poco a poco de cosas que me hacían sentir mal y me sobrecargaban sin motivo aparente. He decidido dejar de escribir para Rincón del Músculo porque aunque empecé con mucho ánimo y he intentado no fallar, he ido notando poco a poco que me agobiaba por las cosas que tengo que hacer. Ya se que dos artículos a la semana no son tanto, pero para empezar no me pagan y el poco tiempo que tengo para hacer lo que quiero no lo quiero dedicar a escribir, para continuar últimamente no se me ocurría de qué escribir y me agobiaba no llegar a entregar y si llegaba, entregar una patata. Me quitaba tiempo de estudio, de ejercicio y de pensar en mis cosas, pero sobre todo me quitaba tiempo de escribir aquí, en mi auténtico blog. Si no escribía los artículos me sentía mal escribiendo aquí, así que ya se acabó. Sigo recomendando la página para encontrar ejercicios y artículos interesantes de musculación, salud y bienestar.
Otra cosa que he decidido hoy es que voy a dejar el gimnasio. Estoy pagando 30 euros para no ir, y no es que no haga ejercicios de gimnasio sino que últimamente prefiero hacerlo aquí. Me lo ponía como excusa para salir, pero la verdad es que ya salgo bastante y perder dinero a lo tonto me parece absurdo. Así que voy a completar mi sótano con las cosas que puedo necesitar para hacer mis rutinas en casa y voy a dejar de regalarles mi pasta.
También he decidido mi futuro y voy a tratar de conseguir llegar a ello. He estudiado dos carreras pero finalmente voy a opositar. Lo tengo decidido, si no es este año el año que viene apruebo fijo y punto. No puedo permitirme pensar que igual no apruebo, hay cosas para las que tienes que poner toda la carne en el asador y eso es lo que voy a hacer. Me puedo meter una buena pero lo haré a lo grande, no podré decir que no dí lo mejor de mi. Me siento muy apoyada y creo que es un buen momento para dar el do de pecho y darle duro. Ya estoy haciendo pesas por si suspendiese este año ir a tope para el año que viene a las pruebas físicas.
Se presenta un año interesante y emocionante y espero que todos me acompañéis porque yo pienso contaros todo lo que pueda por aquí.
¡He vuelto!
lunes, 28 de septiembre de 2015
Nueva Familia
miércoles, 26 de agosto de 2015
Subida al Pico Ocejón
Nos preparamos con ropa de domingueras y metemos a la perra en el maletero (la pobre no tiene voz no voto). Después de comprar pan y jamón y demás cosas para la caminata nos ponemos en ruta. Una ruta de algo más de una hora y media que nos lleva al pueblo de Majaelrayo. Toda la zona es conocida por su arquitectura hecha a base de pizarra, o "negra". Luego descubriríamos por qué.
Al llegar nos encontramos con una gran montaña que yo ya conocía pero siempre me impresiona. Comenzamos a andar por un camino que a medida que asciende va recordándome a momentos con mis amigas y cómo estábamos deseando llegar al plano para comer nuestras lembas de elfos (cosas nuestras).
Se me hace más duro de lo que recordaba, en parte porque el día anterior no se nos había ocurrido otra cosa que hacer trabajo de piernas en casa, con lo cual nuestros cuádriceps y gemelos se resentían a cada paso que teníamos que dar en esa subida que parecía interminable. El suelo estaba lleno de pizarra que hacía más difícil la subida porque a la mínima te resbalabas. El calor no era demasiado exagerado pero hay que recordar que aún estamos en agosto y por tanto en cuanto sale el sol sube la temperatura. Sin embargo lo más molesto eran las moscas que se arremolinaban alrededor de nuestras caras y mochilas buscando agua o comida.
Como me llevé la cámara aquí os dejo el vídeo de nuestra hazaña.
Pues como veis llegamos arriba y la sensación fue de plenitud. Lo que cuesta merece la pena o lo que merece la pena cuesta, me da igual, el tema es que hay que disfrutar las cosas a pesar de que a veces puedan ponerse cuesta arriba y no puedas más. El camino es muy bonito, pero llegar es brutal.
Un saludo y un besazo.
jueves, 20 de agosto de 2015
Agosto
Hoy no he dormido apenas por la perra que ha pasado la noche con arcadas y vómitos a causa de una gastritis por comer piedras, ains... Pues tenía la excusa perfecta para decir que no estudiaba, que me tomaba el día libre descansando y haciendo lo que me apeteciese, y a pesar de todo un pensamiento ha venido a mi cabeza "no me apetece hacer nada más que estudiar" y me he sorprendido. No me veo haciendo nada que me apetezca más que estudiar para sacar buenas notas o al menos aprobar y terminar de una vez la carrera. Me parece que he madurado definitivamente. ¿Será esto lo que ocurre cuando cumples 30 años? Tal vez tampoco esté tan mal ser mayor. Tal vez ser mayor y crecer signifique darte cuenta de las cosas, ser consciente de que es cierto que si tienes paciencia y persistes tal vez más adelante puedas hacer todo lo que quieras, pero primero tienes que terminar lo que es urgente e importante. Lo otro es importante para ti seguramente, pero no urgente. Cuando haya terminado los exámenes tendré tiempo para hacer lo que quiera, y si lo hago ahora en lugar de estudiar puede que después no tenga tanto valor.
Aún así tengo tanto sueño que a la hora de estudio estoy con la cara pegada a la mesa y decido ponerme a escribir para aprovechar y hacer algo productivo.
Por si no lo habéis visto aquí tenéis el vídeo de cuando cumplí 30 años con la cabeza muy alta.
https://www.youtube.com/watch?v=5xQ361E7Udk
Os quería contar un poco de lo que me preocupa estos días. Como creo que ya comenté, estoy haciendo unas pruebas para entrar en un equipo de fútbol 11 que a mi modo de ver sería ideal para todo lo que esperaba de este deporte. Es un club serio, que tiene entrenamientos serios, gente seria y se forma un equipo que parece que no tiene mala pinta. La verdad es que me gustaría mucho entrar porque tengo muchas ganas de aprender, jugar y tratar de ver si puedo mejorar y superarme. De momento estamos en la pre-temporada y llevamos dos días saliendo a correr a un ritmo nada malo. El entrenador me encanta y aunque no va a ser mi entrenador porque se quedará en el equipo de la categoría superior, el que será mi entrenador imagino y espero, será parecido.
A pesar de que justo cuando empezamos a entrenar me dio una contractura en la espalda que poco a poco se va quitando, he disfrutado cada minuto de entrenamiento y cada día deseo que llegue el siguiente para tratar de dar lo mejor de mi. Intento acabar siempre de las primeras cuando corremos y hacer los ejercicios bien para que se note que mejoro. Al fin y al cabo, hay que ponerse las pilas si queremos que nos cojan.
Además estoy super orgullosa de la gente de mi equipo que está haciendo las pruebas. He visto que tienen tantas ganas como yo y, a pesar de que correr no es su fuerte, se esfuerzan cada día por darlo todo y la verdad es que me tienen super impresionada.
No se si nos cogerán a todas, a ninguna o solo a algunas, pero pase lo que pase yo estoy muy contenta con lo que estamos haciendo y creo que si nos mantenemos así tonto sería el que no nos quisiese porque ¡tenemos mucho que ofrecer!
¡Seguir así chicas!
jueves, 13 de agosto de 2015
Dublin Vlog3#
Espero que os guste y nos vemos a la vuelta de exámenes!
sábado, 8 de agosto de 2015
miércoles, 5 de agosto de 2015
lunes, 3 de agosto de 2015
Hemos Vueltoooo!
Tenemos las piernas doloridas del medio maratón de ayer. Todavía parece muy reciente y doloroso, pero sobre todo gratificante por haber superado un reto que llevamos preparando mucho tiempo.
Recogemos la habitación y por supuesto no nos olvidamos de guardar las ansiadas medallas que con tanto trabajo nos hemos ganado. Puede parecer una tontería llevar una medalla después de una carrera, pero la medalla significa mucho. Significa que has sido capaz de llegar a la meta, que has mantenido unos entrenamientos durante meses, los esfuerzos, sudores y dolores que te han agobiado todos estos meses se reúnen en una sola plaquita de metal. Se acabó.
La carrera fue bastante bien. Llevamos la ropa al guardarropa a las 8 de la mañana y nos colocamos en nuestro cajón de salida entre el resto de corredores. Como llevábamos la bandera de España atada los españoles que nos veían nos saludaban. Incluso hubo un hombre que creo que se creía que eramos mejicanas o que en España se dice "Andale andale" en fin.
La zona por dónde corríamos era bastante agradable pero la parte final se hace un poco pesada al transcurrir por un parque y no tener más que césped y árboles al rededor. Aún así la gente rodeaba tramos de la carrera animando, y cada cierto tiempo había bandas tocando rock.
Empezamos a un ritmo cómodo y asequible para en los kilómetros finales no estar reventadas y poder terminar con buenas sensaciones. Lo terminamos en 2 horas 10 minutos, lo que a mi me parece un buen tiempo, pero Cris creo que piensa que podríamos haber ido más rápido. Puede que pecase de conservadora, pero mi cuerpo me dice que hice bien. Está claro que con más entrenamiento y menos calor en los entrenos podríamos haber machacado el crono pero hay que marcar objetivos, y si el objetivo es terminar en 2 horas y poco es una locura lanzarse a correr rápido y arriesgarte a quemarte a mitad de carrera. Yo me siento muy contenta porque salí de una lesión hace un mes y ahora he corrido una media maratón.
miércoles, 29 de julio de 2015
Receta de Oat Meal Como preparar
Yo lo he hecho con leche chocolateada, pero se puede hacer con cualquier leche, añadir miel, plátano troceado... lo que más os guste y que creáis que pega con la receta.
¡Espero que os guste!
Medio maratón Dublín (nos vamos!)
martes, 21 de julio de 2015
Último esfuerzo
Evidentemente hacemos esto porque queremos y nos gusta, pero hay que reconocer que hay veces que no te apetece entrenar. Si a eso le sumamos el calor húmedo que predomina esta mañana hay que decirlo, no tenemos ninguna gana de correr. Aún así no decimos nada al respecto y nos vestimos con cara de sueño, nos colocamos los pantalones de correr, la camiseta y preparamos los relojes y música. Meto en una mochila agua y aquarius, además de un plátano y unos geles que vamos a usar durante la media.
No se si estaréis muy enterados de cómo va el tema de los geles, pero cuando llevas más de una hora corriendo, el cuerpo empieza a pedir cosas, agua sobre todo, pero también algo de azúcar para el cerebro. Yo compro unos del Decathlon que tienen glucosa e hidratos de carbono y los suelo llevar para animarme, como premio cuando llevo ya unos 10 kilómetros. Si empezáis a correr no es necesario tomar geles, pero cuando corres algo más (en mi opinión) no está de más ayudar al organismo un poco. Eso si, nunca comáis nada que no hayáis probado con anterioridad. Cuando corres durante tanto tiempo también el estómago se pone raro, y si le metes algo a lo que no está acostumbrado ya puedes ir buscando un baño...
En fin, que cuando llegamos al paseo marítimo donde vamos a correr perdemos muchísimo tiempo en encontrar dónde aparcar. Cuando empezamos a correr han pasado las 12 de la mañana y empieza a hacer verdadero calor.
Como siempre que empezamos a correr al principio vamos bien, a gusto incluso. Llegando al kilómetro 14 las cosas se tuercen y empiezan los dolores, las dudas, la sed, el calor horroroso. Poco a poco, muy poco a poco, pasan los kilómetros y parecemos dos muertas vivientes tratando de sobrevivir, casi arrastrándonos. Así nos sentimos por dentro, pero por fuera parecemos unas corredoras más. Miro los otros corredores con los que nos cruzamos y me pregunto si se sentirán así y cuántos kilómetros llevarán. Nunca hay que juzgar a un corredor porque no sabes de dónde viene y a dónde va.
Entre Cris y yo no hay más que medias palabras a causa del esfuerzo, no podemos hablar largo y tendido de lo que pensamos o lo que estamos sintiendo, pero no hace falta, sólo con mirarnos podemos entender por lo que está pasando la otra y en cierto modo nos compadecemos. Seguramente no queremos saber lo que está pasando la otra, si lo pasa peor o mejor es indiferente, no sirve para nada, no nos va a hacer correr más o menos. Hay que reservar energía y tratar de llegar a ese punto en el horizonte en el que por fin se cumplan los 18 kilómetros.
Cris tiene dolores en el glúteo derecho y tenemos que parar 2 veces para que estire. Agradezco enormemente esos parones porque aprovecho para estirar mi lesión que aunque ya está bastante superada, aún me da algún problema en momentos en los que la cargo mucho.
He de decir que estoy gratamente sorprendida con el avance de Cris en cuanto a la cabeza. Siempre he dicho que mi secreto para correr tanto tiempo y parecer que estoy bien es la cabeza, tengo una cabeza que me empuja a seguir, me motiva. Pues Cris tenía el problema de arrastrar su cabeza, no le ayuda nada, es más le tira para atrás de vez en cuando. Sin embargo, estos días me he dado cuenta del enorme avance que ha tenido en cuanto a no parar a pesar del dolor y cansancio. No se si ha cambiado la cabeza o tiene otra fuerza que tira de cabeza y cuerpo, el corazón. Tiene muchísimo mérito, mucho más que el mio. Si yo no tuviese la cabeza fuerte me derrumbaría a la mínima y no se si habría llegado hasta aquí, así que Cris: ¡Ole tus huevos!
En fin, que no me enrollo más y os diré que acabamos bien y por la tarde nos fuimos al barco con mis padres y nos bañamos en el mar ¡ole!
Un saludo
martes, 14 de julio de 2015
El paseo
Son las 9 de la mañana y me despierto en la cama totalmente tapada con una sabana y una manta. Estoy en Galicia y a pesar de hacer más calor que otros años, por las noches se puede dormir muy bien y disfrutar del frescor de la mañana. Hoy es un día especial para las dos. Para Cris es el día que pondrá a prueba la resistencia de sus piernas y su mente para correr 18 kilómetros. Mucha más distancia de la que ha corrido nunca. Para mi porque hace casi dos meses que no corro de modo habitual y me he propuesto retomar los entrenamientos para la media maratón al nivel al que está Cris. Es importante que arriesgue un poco ahora porque tengo que comprobar que ni pierna funciona correctamente y sobre todo se recupera bien. Si quiero correr en Dublín tengo que probarme ahora, si no sale bien, tendré que plantearme no correr la media.
Cuando terminamos de desayunar comenzamos a hablar de los planes de la mañana, dónde vamos a correr, lo que vamos a llevar y demás. Se nota un poco de nervios en las dos. Nos aseguramos de ir al baño para evitar cualquier contratiempo gastrointestinal que puede echar a perder el entrenamiento. Me pongo especialmente nerviosa porque la última vez que intenté correr una distancia larga tuve que volver a casa por tener el estómago como una carraca. El camino de vuelta fue horrible por la necesidad de ir al baño y la decepción de no haber podido controlar mi malestar. Me preocuparía mucho que hoy pasase igual.
Nos metemos en el coche con las ganas y los nervios previos a un gran evento. No hablamos durante el camino ni escuchamos la radio. Estamos concentradas. Cuando aparcamos nos bajamos y decimos tonterías con una risita histérica. Cojo la GoPro para grabar el camino y descubro que no tiene metida la tarjeta SD. "Es genial, muy inteligente"
Nos hacemos una foto antes de comenzar y nos deseamos suerte con la mirada. Comenzamos a correr por el paseo marítimo de a Coruña. Hemos elegido este sitio por ser un camino largo y agradable en el que no vamos a tener que preocuparnos por hacia donde ir. Seguimos el camino y listo. El único problema es que es domingo y hace bueno, lo que significa que hay gente por todos sitios.
Avanzamos entre la gente con un ritmo que yo llamo "mierdoso" pero que es ideal para aguantar bien mucha distancia. Es mejor no fijarse e ir relajado al principio, que tenemos mucho por delante.
Los kilómetros pasan lentamente y yo trato de entretenerme con el paisaje y la música que llevo. Hablamos muy de vez en cuando por temor al flato, pero a medida que vamos estando más confiadas nos permitimos empezar a hacer bromas y comentarios de las cosas que vemos. Hay un momento en el que me siento muy bien a pesar de llevar 10 kilómetros y bromeo diciendo "ya está, ya he calentado, ahora vamos a correr en serio". Sin embargo cuando llegamos al kilómetro 14 empiezo a mirar el reloj demasiado a menudo. Mi cabeza empieza a decirme "¿y si no lo consigues? Te vas a tener que parar" Se lo comento a Cris y comienza a animarme. Claramente está más fuerte que yo y su cuerpo más preparado. Me alegro por ella, y aunque llega un punto que no necesito que me diga nada porque estoy en mi mundo, la dejo seguir animandome porque es una forma de que se anime también ella.
En el kilómetro 16 mi pierna me empieza a decir "que te jodan, yo no quiero correr perra" y se me encasquilla cuando trato de lanzar la zancada, pero paso de ella y continúo. Miro a lo lejos y veo que aún queda y me da otro bajón "no voy a llegar". De reojo veo a Cris que mira a lo lejos y piensa lo mismo que yo. "No mires a lo lejos, es peor. Mira el suelo de delante y nada más, paso a paso" Me hace caso y seguimos.
"Realmente no pasaría nada si ahora me parase porque tengo excusa" dice mi cabeza y me contesto "Ni de coña, para 2 kilómetros que me quedan aunque llegue cojeando".
Los metros pasan muy lentamente y vemos como nos acercamos al final de lo 18 kilómetros. Estoy odiando correr y quiero bañarme en agua, odio correr, odio correr,odio correr. ..pip pip pip Suena el reloj indicando que hemos llegado. Lo hemos hecho. Ya está. La sensación de superación es extraordinaria. Quiero saltar pero las piernas no responden.
Chocamos las manos y nos hacemos una foto de victoria.
Amo correr
jueves, 9 de julio de 2015
Noches de caloret
Mientras vamos hacia la puerta nos miramos con cara de "uff" pero no decimos nada, nos colocamos los auriculares y salimos por la puerta.
En la calle no hace nada de fresco a pesar de que no está el sol. El viento que corre es cálido pero soportable. Cuando nuestros relojes se ponen en marcha nosotras hacemos lo propio y comenzamos a trotar. La ruta la elegimos a medida que avanzamos, si hay un semáforo en rojo cambiamos a la ruta que tenemos abierta. Ya empiezo a hacer cuestas arriba y abajo, abajo y arriba, aunque con precaución. Hoy tocan 5 kilómetros y decidimos pasar por un parque cerca de casa. Cuando pasamos entre las plantas notamos algo de brisa fresca. Son las plantas respirando, soplándonos para que no tengamos calor, animando nuestra carrera y haciendo que sonriamos con cara de alivio.
Cuando estamos casi a la mitad tenemos que parar por culpa del flato. Estamos las dos dobladas intentando que se nos pase, tratando de eructar (lo siento pero es así) y medio riéndonos de las pintas que tenemos. Al poco reanudamos la marcha, aún con flato pero soportable.
Terminamos llegando a casa y realizando unos ejercicios de potencia de piernas que he marcado para hacer los miércoles. Estoy encantada con mi pierna que no dice nada y me sigue allá donde la llevo.
Querría hacer un breve inciso para animar y apoyar a la gente que empieza a correr ahora. Me parece admirable aquellas personas que empezáis sin más apoyo y compañía que la vuestra. Quiero que sepáis que me tenéis ahí para lo que queráis y que no os sintáis ridículas ni juzgadas cuando salgáis a correr. No dejéis de hacer lo que hacéis porque penséis que os estarán mirando y pensando "pero esa tia qué hace corriendo". Para empezar no creo que nadie juzgue a alguien que tiene dos ovarios para salir a correr, y si lo hay será alguien tan triste que no merece la pena ni pararse a pensar en ello. Los que estamos enganchados a correr cuando vemos a alguien que no tiene físico de corredor pero está ahí dándolo todo, no podemos sentir más que admiración. Todos hemos empezado en algún momento y hemos estado ahí. Se suele decir que nadie nace sabiendo, pero desde luego nadie nace corriendo.
Así que ¡vamos ahí a darlo todo!
Un besote para mis gatetes que me leen.
(por cierto sois mis gatetes porque sois mis cuatro gatos, pero sois mioooos)
lunes, 6 de julio de 2015
8 kilómetros
El domingo me levante con muy buen animo y sin dolor en la pierna. Se está disolviendo por momentos. Aún así soy precavida y me dedico siempre que puedo a estirar bien las piernas y cualquier zona que note un poco sobrecargada.
Como hacía mucho calor para cualquier cosa y nos hacen falta biquinis para el veranito, nos fuimos a comprar. Como andamos mucho la rodilla se me quejó un pelín, pero he optado por ignorarla. Si no es un dolor que me haga sentarme es que puedo seguir, y al final se me acaba quitando.
A causa del terrible calor del domingo tuvimos que esperar a las 11 de la noche para salir a correr. No me gusta mucho salir a esa hora porque las calles están vacías, no veo un pimiento sin lentillas y no se nos ve a nosotras, pero en cuanto empezamos a correr me animé. Las piernas me iban genial, el calor era menos agobiante que durante el día y realmente había bastante gente en la calle como para no sentir el peligro de ser atacada tras cada esquina. Además, al ser dos creo que es más díficil que nos pase algo. De todas formas fuimos todo el rato por la calle, con luz y tránsito de gente que estaba terminando de cenar en las terracitas del barrio.
Cada vez que pasábamos por un bar con terraza me daban unas ganas tremendas de sentarme y beberme una caña, pero claro, son fantasías que tienes cuando estás haciendo un esfuerzo muy grande.
Mi meta era hacer 8 kilómetros, y si me veía muy bien acompañar a Cris que tenía que hacer 12 kilómetros como parte del plan de entrenamiento para la media maratón. El problema fue que elegimos una ruta con mucha cuesta arriba y cuesta abajo, por lo que mis piernas se resintieron más y al llegar al kilómetro 7 ya sabía que no llegaría al 12. Así que me separé de Cris, terminé de correr y estiré mientras ella hacía la machada de los 12 a 35 grados de temperatura. Cuando terminé de correr tenía una mezcla de sentimientos, entre dolor, frustración y esperanza. Por un lado me dolían las piernas en zonas que hacía mucho que no me habían dolido por la falta de entrenamiento. Por otro lado sentía frustración por notar cómo no podría haber seguido corriendo a pesar de empeñarme y lo que es peor, seguramente si hubiese seguido no habría acabado bien. Sin embargo también me sentí esperanzada por el hecho de que ayer me costará mucho terminar 5 kilómetros y hoy al llegar los 5 todavía quisiese seguir corriendo.
El dilema en el que me encuentro ahora es que si quiero hacer la media maratón de Dublín y acabar mas o menos bien, ahora tengo que forzar un poco y arriesgar. Si fuerzo un poco y mis piernas me responden significa que puedo llegar a tiempo a la competición. Si me duelen las piernas tengo que ir haciéndome a la idea de no poder terminar.
Hoy lunes me siento bien, no me duele la pierna especialmente. Me duelen las piernas pero porque las estoy volviendo a ejercitar con movimientos que hacía tiempo que no hacían. Estoy volcada con los estiramientos y cuidado de mis herramientas para llegar a la media maratón lo mejor posible.
Ya queda nada para el 2 de agosto y estoy cada vez más cerca de poder terminarla. ¡Toma!
Muchas gracias por leerme y ver mi Canal de Youtube.
Un saludo a todos mis gatetes lectores.
¡Os quiero!
jueves, 2 de julio de 2015
martes, 30 de junio de 2015
Calor Africano
No tengo ninguna gana de estudiar, pero me estoy obligando a leer al menos 5 páginas para que poco a poco vaya avanzando. Me suena el móvil y es mi amiga Diana diciendo que estas noches está durmiendo muy mal por culpa del calor y que con el embarazo es todo peor. Le digo "si tienes tanto calor vente a mi piscina y date un baño" acepta encantada y yo tiro el libro a tomar por saco encantada también.
Me da el tiempo justo a retocar mi depilación, que ayer dejé a medias porque la depiladora murió y necesitaba batería. Cuando me estoy terminando de poner el bikini llaman a la puerta y aparecen Jana y Diana. La verdad es que aunque a veces no te des cuenta, cuando estás con tus amigos es cuando sabes que les has echado de menos. Pasamos el resto de la tarde hablando y bañándonos. Me siento como cuando eramos pequeñas y los veranos eran interminables. Pasábamos las tardes calurosas jugando, grabando películas y llegando incluso a aburrirnos sin saber qué hacer.
Hablamos de lo mal que esta el país, de lo aburrido que es estudiar, de los dolores articulares que tenemos por los excesos del deporte. Cuando nos quedamos solas Diana y yo porque Jana tiene que ir a trabajar, hablamos de lo que va a suponer cuando tenga la niña. la responsabilidad que es y la movida que va a ser. La entiendo en cierto modo pero es imposible que sepa lo que es, porque como dicen, tener un hijo lo cambia todo. La escucho con interés y me parece magnífica su actitud. No pensar en ello y dejar que las cosas vengan. Tiene toda la razón.
Tener un niño debe ser un cambio tremendo y debe dar miedo, pero lo bueno que tiene el ser humano es que somos capaces de adaptarnos a todo. Al principio puede que sea un cambio brutal, pero llegará un punto que lo vea lo más normal del mundo. Además en España tenemos la suerte de tener una familia que como norma general suele apoyarnos en todo lo que necesitamos, a pesar de no tener dinero.
Si pensamos las cosas demasiado puede que se nos venga todo encima y no queramos ni salir de casa por pensar en las cosas que podrían salir mal, lo que tenemos que hacer y las responsabilidades que tendremos que asumir, sin embargo, tampoco viviríamos. Estaríamos en una burbuja en la que todos los días serían igual y no disfrutaríamos la vida en todo su esplendor.
Es increíble lo que da de sí una tarde de calor africano.
lunes, 29 de junio de 2015
Optimismo en jabón
lunes, 22 de junio de 2015
Bienvenido verano
Como decía, a las 8 todavía hacía sol porque hoy empieza el verano oficialmente (esto está escrito el domingo, no el lunes que lo publico) y el calor es bastante sofocante, por lo que me bajo un rato a la piscina a que la perra se lo pase bien correteando por la parcela. Como hace tan buen día me acerco al agua y no puedo evitar meter los pies. Me sorprende la calidez de su tacto, al pasar el día al sol se ha templado y tiene una temperatura ideal, así que decido meterme. La sensación es súper relajante y aprovecho para mover las piernas y desplazarme flotando. La pierna mala no se queja pero tengo una ligera molestia que me dice que a pesar de que en principio mañana es mi última sesión de fisio, realmente no va a ser la última porque no veo que esté todavía a tope.
Me paso un rato en el agua con mi perra jugando con una pelota y corriendo de un lado para otro. Así es como debería ser siempre, con la mente en blanco, sin pensar demasiado las cosas y disfrutando de la sensación de estar. Solamente estar.
Noto como empieza a descender el sol porque se empieza a oscurecer el cielo. Me salgo de la piscina y miro al horizonte para ver como cruza lentamente la línea de la tierra para ir dejando paso a la oscuridad plagada de estrellas. Los pájaros van y vienen dándose prisa para volver a sus nidos y dejar paso al vuelo de los murciélagos, que aunque parezcan más feos, son igual de increíbles cuando vuelan.
Me envuelvo en la toalla y disfruto de la vista. Asia se acerca y me pide que le haga mimos por lo que cedo con gusto y como si mirase conmigo, nos quedamos absortas viendo atardecer.
miércoles, 17 de junio de 2015
El punto más bajo
Ahora mismo he pasado de la frustración a la impotencia y casi el agobio. Llevo desde el día 19 de mayo sin hacer nada más que nadar un par de veces y andar. No he corrido nada de nada desde entonces, y en algo más de un mes me espera un viaje a Dublín en el que se espera que corra 21 kilómetros. Imagino que no habré perdido toda la preparación del año pero casi, noto las piernas flojas y sin músculo. Sobre todo me da miedo empezar a correr y que vuelva el dolor, aunque para eso se supone que me estoy levantando todos los días a las 7:40 para ir al fisio a que me hagan la rehabilitación.
Durante este mes me ha asaltado la tentación de trotar un poco para ver que tal, pero no lo he hecho por temor a que alargue la ya de por si lenta recuperación que estoy sufriendo. Así que toca esperar y aguantar. Como ya he terminado los exámenes esta semana voy a ir a nadar los días que pueda, sin pasarme porque los brazos se me cargan y no creo que sea muy bueno pasarme.
Ayer por la mañana después de ir a rehabilitación desayuné y me fui a nadar. Después comí y por la tarde noche hice pesas y abdominales. Todo de la parte superior del tronco, por supuesto, además de mis ejercicios para endurecer los músculos de las piernas que me han mandado. También me aseguré de estirar bien la pierna antes de irme a dormir, pero me habría encantado salir a correr en el frescor de la noche que sé no va a volver hasta octubre.
Además de todo esto, en septiembre me voy a presentar a unas pruebas para un equipo de fútbol 11 y aunque parezca que sí no queda nada para que llegue el día, y me aterroriza llegar en mala forma. Soy consciente de que no tengo mucha técnica ni mucho que aportar y que si tenía alguna probabilidad era por mi físico, así que sin eso no me queda nada. También cabe la posibilidad de que al llegar el momento, descubra que es en fútbol donde me hago daño y tenga que parar de entrenar.
En fin, como podéis ver este no es un artículo optimista y seguramente repita la mayoría de ideas que he ido poniendo en anteriores artículos, pero es lo que me está constantemente dando vueltas a la cabeza, y parece como si al escribirlo, parte de la angustia se fuese.
Sinceramente no espero que os haya gustado este post, pero espero que entendáis por el momento bajo que estoy pasando. Como dije en otro artículo, todo tiene sus consecuencias y en este caso, haber forzado durante los meses en los que no quise parar y descansar es lo que me está pasando factura ahora y tengo que asumir las consecuencias lo mejor que pueda.
Nos vemos pronto
Un saludo
jueves, 28 de mayo de 2015
Medio tiempo
Cuando vuelvo me tengo que ir a mi cita con la físio (a partir de ahora Manoli). En la sala hay bastante gente, la mayoría de edad avanzada, y como no puede ser de otro modo están hablando de política. Comentan los resultados de las elecciones y lo que opinan de unos y otros. Les escucho mientras ojeo una revista y me sonrío con algunos comentarios.
Le cuento a Manoli mis inquietudes sobre mi largo periodo de baja deportiva y ella me dice que al haberlo mantenido tanto tiempo, se me ha cronificado un poco y es más difícil de arreglar, pero que todo tiene arreglo. Me siento aliviada pero frustrada por el hecho de intuir que esto va a traer cola.
Me voy de la clínica con un poco de tristeza con la recomendación de no hacer nada este fin de semana, así que el MTB de montaña de este domingo se va al garete. Prefiero sacrificar esa prueba y poder hacer las siguientes que tengo planeadas, pero me fastidia bastante. Corcholis.
Después de comer me quedo viendo la tele, que me lo he ganado y lucho contra el sueño para escribir un poco en mi blog.
Mientras escribo esto me llega un mensaje de mi amiga diciendo que ha dado a luz a su segundo hijo. Estábamos expectantes por que naciese y justo ahora ha ocurrido, que emoción. No voy a publicar las fotos que me ha mandado pero tengo que decir que el niño es bastante guapo (¿no lo son todos?) y creo que va a salir igual de precioso que su hermano. Espero que también igual de majete y cachondo. María, se os quiere.
En fin que cómo es la vida, hace un momento me quejaba de mi pierna y mis cosas y ahora me imagino a mi amiga, en el hospital con el nene y lo que ha tenido que esperar ella para que saliese (que le ha costado).
Pues con esto me despido que voy a trabajar en mi canal de YouTube y en los artículos para el Rincón del Músculo. ¡Si es que estoy pluriempleada!
martes, 26 de mayo de 2015
Paciencia...
Y yo no puedo salir a correr. Voy todas las mañanas al fisio a que me arreglen la pata y de momento no parece mejorar. Hoy le pregunté si cree que para el domingo estaré bien y me ha mirado con cara de "pobrecilla" y ha dicho: No. Así que en principio me pierdo la MTB de la mujer de este fin de semana (Nooooooooo).
Esta vez no pienso desobedecer porque seguramente si hubiese parado antes no me estaría pasando esto. Realmente es una sobrecarga en el Biceps femoral, pero menuda sobrecarga. Creo que nunca he tenido una lesión tan larga y molesta. Así que paciencia y a esperar estar totalmente recuperada para seguir dando caña al cuerpo.
Me ha avisado la fisio (Manoli) que mañana me va a dar un masaje de los que duelen, así que yo medio encantada medio cagada, pero si duele igual repara. Os preguntaréis que fue de Pablo, mi primer fisio (ois que bonito), pues a pesar de que me gusta mucho y me cae genial salia por un pico, y en el que voy ahora, osea Manoli, tiene sociedad y no me cuesta nada.
Para más frustración resulta que hay un equipo que busca jugadoras de fútbol 11 y aunque nunca he probado esa modalidad, el entrenador me gusta y la forma de hacer las cosas me parecen interesantes. Estoy un poco harta de tener que arrastrar gente para que luego todo siga igual y que no nos demos cuenta que si queremos conseguir algo tiene que remar todo el mundo en una dirección. A pesar de que te cambies de equipo, si no cambias la mentalidad, va a seguir siendo una mierda.
Pues para entrar en el equipo hacen pruebas de selección, y yo al estar lesionada no puedo ni oler un balón. Algunas de mis compañeras van a probar y puedo correr el riesgo de que como no haga las pruebas no entre. De todas formas ahora tengo un modo de ver las cosas diferente. Si no me cogen tampoco me voy a quedar en casa o volver al otro equipo. No me parece sano para mi salud mental ni me apetece nada seguir quemándome. Tengo pensado buscar hacer cosas más orientadas a mis nuevos proyectos de carreras, triatlón y demás. Intentaría meterme en un club de triatlón o algo así y sin ningún problema.
Solo he competido en un triatlón supersprint (SERTRI https://www.youtube.com/watch?v=eHFHM2A3NWU) y me siento con ganas de volver sin dudar.
Me despido que tengo que llevar al pesado del gato al veterinario. Besazos
martes, 19 de mayo de 2015
Planes de futuro
Para empezar el 31 de mayo tengo el MTB de la mujer. Tengo muchísimas ganas de hacer una prueba de bici de montaña y ha surgido esta que además de ser de la mujer, con la inscripción dan un maillot ideal. He elegido el recorrido corto, de 12 kilómetros y si veo que me acaba molando mucho el año que viene me apunto al largo. Esto es así.
El 14 de junio voy a ir al Trail en Lozoyuela de Where is the Limit? Quienes no les conozcáis muy mal hecho porque su filosofía de vida es la superación y tienen componentes que son mis ídolos e ídolas. Para empezar, el fundador Josef Ajram, con el que me hice una foto, que además de majisimo hace unas cosas brutales (por cierto, irá al trail). También de WITL es Valenti Sanjuan, un loco de la vida que hace cosas que a mi me gustaría hacer en algún momento de la vida. Saleta Castro, la admiro porque me encanta el Triatlón y ella además de gallega está en el top 15 del mundo.
El trail que he escogido es el de 12 kilómetros porque no voy a poder prepararme el de 22 por tener los exámenes justo antes.
El 21 de junio voy a ir a la carrera de Madrid: Norte contra Sur. Yo corro con el norte porque además de que mis padres están en el norte la camiseta es súper chula. No digáis nada pero como Cris va con el sur me voy a hacer la loca y en el último momento pasaré disimuladamente antes que ella a la meta y así doy la posibilidad de que gane el norte.
Y finalmente, el 2 de agosto voy...¡A Dublín! Nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos dicho, ¿qué narices? solo se vive una vez y el dinero no da la felicidad y esas mierdas. Vamos a Dublín porque si recordáis hace poco hice la media maratón de Rock and Roll Madrid. Pues bien, allí hay otra media maratón de Rock and Roll y vamos a ir a ganar la medalla de finishers Cris y yo. Además, si consigues 2 medallas de finishers te dan la medalla de "world rocker" y a por ella que voy. ¡Tres medallas en un año cuando nunca había ganado nada!
Efectivamente, solo voy por la medalla.
lunes, 18 de mayo de 2015
lunes, 4 de mayo de 2015
Wings For Life
Solo ha pasado una semana de la Media Maratón pero me siento bastante descansada y lista para correr. Es cierto que me molesta detrás de la rodilla, como siempre, pero para correr estoy de fábula. Cuando llegamos al sitio, nos han reservado un aparcamiento donde podemos dejar el coche los corredores que venimos de fuera de Aranjuez. A pocos metros nos encontramos un escenario no muy elevado en el que un speaker se empeña en animarnos la mañana realizando entrevistas, comentarios sobre el resto de países participantes e informando de las zonas que tenemos a nuestra disposición. Como hemos tenido una hora de viaje tenemos sed pero no hemos traído agua. Buscamos entre los puestos algún sitio donde den avituallamiento pero no encontramos nada. Un gran fallo nuestro pero también de organización, porque los corredores pueden necesitar agua antes de salir. Con la boca seca y nervios nos dirigimos hacia la Salida. Quedan 15 minutos para que empiece la carrera. Miramos con recelo el catcher Car y nos colocamos en nuestro cajón. Mientras esperamos la salida junto con otros corredores, el speaker nos anima a calentar, a dar palmas, a bailar, y la espera se hace entretenida.
A las 13 en punto se da la salida. Corremos a la vez en 37 países y el nuestro es un paisaje envidiable. Salimos por detrás del palacio y bordeamos la Plaza de las Parejas para acabar atravesándola entre el rugido de una multitud que se ha congregado para animar a los corredores que hoy tienen un objetivo, donar para la investigaciones de las lesiones de médula espinal. Entre la multitud oigo que animan a una corredora, una chica que va en silla de ruedas, empujando a más no poder para avanzar entre una multitud de corredores que le dedican miradas de admiración, yo entre ellos.
Cris está a mi lado y la veo radiante. Tanto que tengo que decirle que no apriete tanto que después va a reventarse. Me hace caso a medias y seguimos avanzando por las calles de Arajuez. Cuando vamos por el kilómetro 3 y coincidiendo con el inicio de una cuesta empiezo a notar un pinchazo en el costado...el maldito flato. Trato de contenerlo y a ratos siento una necesidad imperiosa de pararme, pero no lo hago. Respiro hondo intentando estirar la tripa y suelto el aire poco a poco. El flato parece disminuir y continúo controlando la respiración. Llegamos al primer avituallamiento y nos damos cuenta de que todo el camino tiene pinta de ir cuesta arriba. "Me pregunto si el resto de países tienen estas cuestas también" dice Cris con mirada de ironía.
Para los que no sepáis como va la carrera, consiste en salir de un punto y avanzar en línea recta hasta el kilómetro 100. Cuando el último corredor ha pasado la salida (ha empezado la carrera) cuentan 30 minutos. A partir de ahí sale un coche (pilotado por Marc Coma) que hace el mismo recorrido que nosotros a un ritmo bajo. Cuando cada vez que pasa una hora aumenta el ritmo. Los corredores a los que alcance han terminado la carrera. Es como si la meta jugase al pilla pilla con los corredores. Tienes que regular tu ritmo para no morir de exceso pero tampoco quedarte muy atrás porque el coche te cogerá antes. Si no lo entendéis buscadlo en google leche.
Pues tras subir muuuuchos kilómetros de cuestas empezamos a apreciar el paisaje y a tener la sensación de estar adentrándonos en una aventura. Corriendo por una carretera sin coches, con corredores por delante y por detrás, sin más sonido que nuestras zapatillas. Una experiencia maravillosa que hace que valores estar ahí, aunque estés cansado. Merece la pena.
Cuando llegamos al kilómetro 11 vemos a lo lejos el temido Catcher Car. Empezamos a acelerar el paso pero hay cosas que son inevitables, y tras unos metros en los que parece que le adelantamos, nos rebasa en el kilómetro 12,83. Cuando te rebasa te sientes vacío por no poder seguir pero reconfortado por estar ahí. Nos recoge un autobús en el que nos dan agua y Red Bull y nos devuelve a la Plaza de las Parejas. Aquí podemos ver cómo van las carreras en el resto de países y nuestros campeones, que siguen corriendo lejos de la meta.
Nos alejamos con la sensación de querer más y pensando que si el año que viene estamos disponibles, vamos a mejorar nuestra marca.
jueves, 30 de abril de 2015
Post Carrera
Ya ha pasado uno de los días más cansados de mi vida y me siento genial. No puedo explicar exactamente lo que se siente.
Cuando pase la meta me sentí muy bien, cansada y a la vez con la idea de llegar más lejos. No era consciente realmente de todo el tiempo que me había costado llegar hasta ese día, ese momento, esa distancia. No me acordaba de los dolores de piernas que me habían marcado los últimos meses, lo que me está costando superar mi lesión que todavía me impide estar al cien por cien. Simplemente estaba ahí puesta, con mi bolsa en los hombros y la medalla de finisher en el cuello, sonriendo como una tonta y muy agradecida a mis padres y Cris por estar ahí.
Creo que aún no soy consciente de que lo que he hecho no todo el mundo podría hacerlo, o lo que es mejor, no todo el mundo querría hacerlo. Correr es una tontería y la gente lo ve como un aburrimiento, pero lo que no entienden es que no es el hecho de correr, es el hecho de pelearte contigo, de ser constante, de entrenar a pesar del frío y la lluvia, de las lesiones, de las cenas y comidas de navidad. No es correr por correr, es correr por llegar a un sitio, correr por superar tus metas día a día, por decirte a ti mismo que puedes hacer casi todo lo que te propongas.
Ahora mismo lo máximo que he corrido son esos 21 kilómetros con 97 metros, para muchos puede ser una burrada, para mí es casi poco. Hay muchísima gente que corre eso tres días a la semana porque se preparan pruebas más grandes como maratones, ultramaratones, Ironman, trails...
Entre mi gente puedo ser una loca, una bestia, una heroína, pero para el resto del mundo soy una más, incluso una novata en este mundo. Soy consciente de ello, no se me va la cabeza diciendo que llegué a la meta, que encima me sentí como que podría haber corrido más tiempo, más lejos. Se que mi cuerpo puede darme más, que con tiempo todo se consigue, que si lo intento mi cabeza me va a acompañar siempre, que no me va a dejar de empujar.
Ahora mismo me encuentro en un limbo. No soy maratoniana ni soy novata, no soy experta pero tengo experiencia, no hay etiquetas para lo que soy. O tal vez si, tal vez sea Elia haciendo mi camino paso a paso
, marcándome nuevas metas viviendo nuevas experiencias, contándoos que esto no ha acabado, que esto no se queda aquí. Que este blog se llama Maratón de Asia y es por algo. Tal vez no sea este año ni el que viene, no lo se, pero algún día pienso quitarme el miedo y confiar en que puedo llegar a unirme a esa gran familia de gente que al menos una vez ha logrado terminar un maratón.
lunes, 27 de abril de 2015
Medio Maratón Rock&Roll Madrid
Me incorporo con mucho esfuerzo y bajo a desayunar. Es importante que desayune con tiempo para que no me pasen cosas raras en el estómago. Mientras me hago el café oigo ruido en la casa y saco otra taza, Cris se ha despertado y la muy loca va a desayunar conmigo. Al poco de preparar el desayuno aparecen ella y Asia con cara de sueño por la puerta. Nos saludamos casi sin hablar y entre gruñidos le hago saber que no tiene porqué desayunar conmigo, pero le doy pena y me acompaña.
Me preparo y compruebo veinte veces que no me dejo nada. Entre unas cosas y otras mis padres, también están ya en pie y en seguida estamos saliendo por la puerta para subirnos al coche. Son las 8:15 de la mañana y la carrera empieza a las 9.
Como es domingo no hay mucho atasco y llegamos a Atocha en 15 minutos. Según nos acercamos a la carrera se ve gente con la camiseta y dorsal, algunos con chubasquero, otros con bolsas de basura y otros a los que parece dar igual la lluvia. Les veo pasar trotando al lado del coche, calentando, y se me pone un nudo en el estómago "ya estamos, esto es serio". Cuando no podemos avanzar mis padres paran el coche para que Cris y yo nos bajemos. Desde dentro me desean mucha suerte y me animan. Me da hasta pena separarme de ellos porque no les veo mucho, pero en ese momento estoy un poco tensa y no quiero perder mucho tiempo, les mando besos desde fuera y me siento profundamente agradecida del esfuerzo. Sé que a mi padre no le gusta madrugar, y no le he visto en ningún momento poner ningún tipo de gesto de desagrado, sino todo lo contrario, se han ofrecido ellos.
Cris y yo nos acercamos a la carrera, yo voy pendiente del móvil porque he quedado con Nines en Neptuno, pero no conseguimos encontrarnos. Me quito la sudadera y el chubasquero y se lo doy a Cris, que lo mete en la mochila. Me iba a llevar la GoPro para grabar la carrera pero en el último momento pienso que mejor no, porque 21 kilómetros con la cámara en la mano pueden ser un rollo.
Cuando la gente empieza a andar me despido de Cris, que va a intentar seguir la carrera en metro y verme en puntos por los que sabe que pasaré. Me da pena verla irse porque significa que a partir de ahora estoy sola.
Miro adelante y no veo más que gente. Gente por todos lados. Me entretengo imaginando cómo será su vida, cuál sera la historia de cada uno para correr una maratón o media maratón. A mi lado hay una pareja de unos 70 años que tienen dorsal de media maratón, un poco más adelante unas chicas que tienen una camiseta en la que pone "va por ti ..." Gente de todo tipo me rodea.
Un poco antes de pasar el arco de salida me pongo los cascos, preparo el reloj y empiezo a trotar. Cuando paso el arco empieza lo bueno. A los lados hay muchas personas que han venido a vernos salir, que animan y jalean aplaudiendo. Es un gran ambiente y aunque llevo mi música no pierdo detalle y me contagio. No, no estoy sola. Controlo mi velocidad de carrera para no empezar muy fuerte y trato de disfrutar al máximo.
En el kilómetro 3 me empiezan a doler los muslos, los gemelos, las rodillas. Mi cuerpo se está activando y no le doy más importancia. En el kilómetro 8 me duelen las plantas de los pies, trato de correr estirando y cambiando de apoyo de vez en cuando. En el kilómetro 10 ni me entero de los dolores, me siento bien. En el kilómetro 11 me encuentro por fin a Cris, hemos estado hablando por Whatsapp y no conseguía encontrarme y por fin, en Nuevos Ministerios la veo. Me he pasado la carrera mirando a los lados buscando una cara conocida y ahí está. Me acerco y la oigo animarme y sonreírme, paso por su lado y chocamos, le digo "Esto está hecho". Desde ese punto empieza lo mejor, me he tomado un gel de Energy y empiezo a acelerar. La gente va decayendo y les adelanto. Me siento muy bien y empiezo a pensar en todos los que me habéis leído y animado durante mi entrenamiento para esta prueba. Pienso en mi abuela, que siempre cree que voy a ganar, en mi tia Elia que ha estado malita últimamente, en Ángel que siempre se queda alucinado del ejercicio que hago, mi equipo de fútbol que ayer ganamos por huevos, mi prima Ester y mis tíos, Jana y Diana, mi antiguo equipo de hockey y la buena gente que había, en todos mis amigos que piensan que estoy loca pero no saben que hay gente peor que yo. No estoy sola.
En el kilómetro 14 aproximadamente nos separamos de los valientes que van a correr la Maratón. Les miramos con una mezcla de admiración y respeto, les aplaudimos, nos aplauden en agradecimiento. Se me pone la piel de gallina y no puedo evitar emocionarme. Es un momento difícil de explicar, entre humanos, entre deportistas, de ser consciente de lo que es estar ahí, de lo que les queda, de lo grandes que son.
A partir de aquí y con el sentimiento de que algún día seré una de ellos, todo va rodado. En el kilómetro 19 empieza a llover con ganas. Miro al cielo con cara de "¿En serio?" pero no puedo evitar pensar que es un guiño a mis propias palabras "Lluvia a mi, me encanta correr con lluvia" y sonrío acelerando, pasando gente que va aguantando como puede, va a andando, se para a estirar. Ellos también son grandes, aunque anden ya han tenido más huevos que los que no se han apuntado (no es una critica a los que no lo hacen sino un piropo para los que vienen). No puedo evitar animar a un chico que va cojeando mientras corre, pero no se para, sigue con la meta en mente. "Ánimo, que ya no queda nada" le digo sonriendo, y el me sonríe "Muchas gracias". A los lados empiezan a aparecer aquellos que ya han terminado y van con la medalla al cuello, nos animan y me parece indescriptible que a pesar de la lluvia sigan ahí animando.
Entramos por fin en el retiro y estoy genial, me siento genial, empiezo a ver la meta y la cantidad de gente que hay a los lados de las vallas. No estoy sola.
De repente alguien me toca el hombro, es Nines que va con su amigo Jorge. Nos saludamos sabiendo la suerte que tenemos de encontrarnos justo cuando vamos a pasar la meta. Es genial llegar a meta, pero si llegas con alguien es mucho mejor. Nos aproximamos a la meta y veo a mi padre a un lado y a mi madre un poco más adelante. Estoy emocionadísima. Me encanta que mis padres estén aquí, me hace disfrutar el momento aún más. Cruzamos la meta de la mano Nines, Jorge y yo.
No estoy sola porque cuando corres, a pesar de todo estas contigo, estas con tu corazón, con tus piernas, con tu cabeza. Estás con todos los kilómetros acumulados hasta llegar a hoy, estas con todos los paisajes que has visto mientras corrías, con todas las carreras, las canciones y los dolores. Estás con el flato, los tirones y las ganas de abandonar. Pero también estás con toda esa gente que, aunque no lo crea, hace que tires un poco más, que aguantes hasta el final.
Todos vosotros que estáis ahí animando y comentando cada día, los que estáis cerca y lejos, los que a pesar de que no hablemos leéis mis blogs y sentís que poco a poco volvemos a unirnos.
¡Muchas gracias a todos!
miércoles, 22 de abril de 2015
Todo el pescado vendido
Hoy tengo que correr sólo 8 kilómetros pero voy a aprovechar para llevarme un gel y comprobar que no me produce cosas raras en el estómago. Además. me he puesto los calcetines nuevos que compré en Decathlón específicamente para este día para comprobar que no me produzcan roces desagradables que me hagan fastidiar la carrera. Es importante que en pruebas de tanta distancia no estrenes nada, tienes que ir con todo ya probado para evitar imprevistos. La camiseta de la carrera imagino que no tendré más remedio que estrenarla ese día, pero el resto no quiero dejarlo al azar.
Me he preparado mi lista de música en Spotify pensando en mi estado de ánimo en cada kilómetro. Al principio me pondré canciones lentas y más o menos cuando pase el kilómetro 10 que empiece la caña. He calculado el ritmo de carrera que quiero llevar y más o menos puedo controlar la canción que suene en determinado tramo.
Mañana voy a recoger el dorsal. Me parece que está personalizado con mi nombre, que junto con la camiseta y la bolsa del corredor serán las pruebas más reales de que realmente voy a correr la Rock and Roll Madrid. Sé que no es una maratón y no me quiero ni imaginar cómo de nerviosos estarán los que corran los 42,195 kilómetros, pero para mi esto es muy grande. Estoy emocionada pero segura, nerviosa pero con ganas de correr. A ratos me vienen ideas de "No me apetece correr, me da miedo, y si no acabo..." pero mi cabeza me contesta rápidamente, "¿Crees que te pararas? ¿en serio? ¿no sabes lo bruta que puedes llegar a ser?" y me relajo. Mi cabeza es mi fuerte, mi empuje, mi ayuda más grande en momentos de bajón, en momentos en que mis piernas no quieren. Sé que iré a la carrera con nervios, con ganas de ir al baño, incluso puede que con ganas de vomitar, pero también sé que en cuanto me coloque entre los demás corredores con mi dorsal, empiece la música y el ambientazo que seguro que habrá no va a haber quien me pare. Ni mis dolencias, ni mi cansancio, ni mis nervios. Todo se acabará y solo quedaré yo con mi cabeza y mi música.
Además no voy sola, voy con Cris, mi otro gran apoyo, la que siempre se come mis carreras y encima ¡la tía parece disfrutar!. No sé si ha pensado bien en esta ocasión que va a tener que estar esperándome 2 largas horas a las 9 de la mañana. Pero da igual, seguro que estará allí cuando termine, animándome y en cierto modo envidiandome. Solo espero que el año que viene podamos hacerla juntas y no me envidie, que la disfrute como seguro que hago yo.
También parece que van a venir mis padres a verme llegar, y yo encantada de la vida. Aunque vivan lejos nunca me han dicho nada que no me anime, nada que me haga sentirme mal, siempre están ahí cuando se les necesita y soy muy feliz siendo su hija. No elegiría unos padres mejores, y que conste que están por ahí Angelina y Brad Pitt, ¡eh!
Y por supuesto estáis vosotros, los que me leéis y me mandáis mensajes de apoyo cada entrenamiento, que comentáis lo loca que estoy y la pereza que os daría. Vuestra pereza es mi fuerza, vuestro aliento mis pasos, cada vez que me ponéis una palabra de ánimo no puedo evitar sonreír. Estáis los de toda la vida y los que, a pesar de que pase el tiempo y haga mil que no nos vemos, me seguís en cada locura gracias a Facebook.
No me quiero enrollar mucho más y solo quiero decir que gracias, gracias por cada Like, por cada comentario, por cada ánimo. El domingo en las dos horas y pico que dure mi calvario (mentira, me encanta) repasaré mentalmente a todos y cada uno de vosotros. ¡Espero no dejarme ninguno por la falta de riego en el cerebro!
¡Gracias!
viernes, 17 de abril de 2015
Kindness taken for weakness
No se si habréis escuchado la letra de la nueva canción de Rihanna con Kayne West y Paul McCartney, pero hay una parte que dice "All of my kindness is taken for weakness" lo que viene siendo que toda mi amabilidad es tomada como debilidad. Pues es un mundo en el que esto es así. Si se equivocan en una tienda y te dan un producto que no funciona encima vas como si tuvieses el rabo entre las piernas deseando que te toque un dependiente majete que te resuelva el problema sin que tengas que ponerte como una fiera. Y encima te tratan con condescendencia...en fin.
martes, 14 de abril de 2015
Ensayo general
Tocan 18 kilometritos de nada. Un poquito de salsa para el cuerpo. Además hoy lo hago por mi zona, por las cuestas y recorrido callejero, nada de planito y fácil. Sin pensarlo salgo a la calle con la lista de música que ya tengo casi seleccionada para la carrera. Voy pensando en poner una canción más adelante, otra más atrás, quitar otra... Poco a poco va pasando el paisaje a mi lado, voy pensando la ruta por la que ir, la zona en la que más lejos pueda ir de mi casa.
Mi reloj tiene una función en la que le pongo el número de kilómetros que quiero correr y me pone en un circulo el porcentaje que llevo. Es un modo muy interesante de no mirar lo que me queda. En porcentaje es más guai. Cuando me quiero dar cuenta llevo más del 25% recorrido y la verdad es que me encuentro bien. Según estoy diciendo eso me empieza a pinchar un costado "Puto flato" no me lo puedo creer. "¿Y si en la carrera me entra flato? ¿y si no la termino por su culpa?" me vienen pensamientos negativos de todo tipo. No puedo pensar eso, "pues la termino y punto". Me estiro, respiro hondo y expulso el aire con un soplido, elimino mi flato y mis malas vibraciones de golpe, se van con mi exhalación.
Tengo que vigilar lo que como el día antes de la carrera y el desayuno de esa mañana, que oye, si vomito pues vomito, pero que no me fastidie que llevo preparándome mucho. Solo espero no lesionarme antes de correr...
Bajo cuestas para dirigirme hacia la zona donde suelo correr y empiezo a temerme lo peor...tanto bajar estando fresca... Y efectivamente, cuando quiero darme cuenta, tengo que volver porque se acerca el kilómetro 12 y tengo una multitud de cuestas arriba acumulándose en mi recorrido de vuelta a casa... "vaya por dios" digo con la cabeza agachada mientras sudo y subo como puedo las cuestecitas.
Correr es una metáfora de la vida, "lo que haces tiene consecuencias, si bajas luego tienes que subir, hay que ser consecuente con lo que hacemos en un momento dado y aceptar las consecuencias que nosotros mismos nos creamos" es como un mantra que me repito. Aceptar las consecuencias, pensar las cosas que hacemos porque tienen consecuencias.
Pues a mi me da igual, las acepto, y bienvenidas sean. Termino mis 18 kilómetros en 1 hora y 48 minutos. Y por la noche a entrenar a fútbol. ¡Dale!

















.jpg)